Este blog esta enfocado a hombres y mujeres,para y por la igualdad tanto en el ambito laboral como en la vida personal de cada uno.Mi interes es acercarme a vosotr@s con cada uno de estos articulos.En la medida que me sea posible, publicare,cada noticia que sea por y para la igualdad.Sin vosotr@s me seria imposible cumplir este proposito.Espero vuestra colaboración y que me aporteis de forma desinteresada todas vuestras ideas y comentarios. Con tu participación alcanzaremos la igualdad real.
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17 de octubre de 2012
El 70% de las mujeres directivas españolas cree que España está a la cola de Europa en conciliación laboral y familiar
Recursos Humanos RRHH Press – La compañía de Recursos Humanos Adecco ha presentado los resultados de la 5ª Encuesta Adecco a Mujeres Directivas, un estudio que pretende analizar la igualdad de géneros en el panorama laboral actual de las mujeres directivas en España y la evolución de la implantación de la Ley de Igualdad en las empresas, así como su impacto en los trabajadores, especialmente en las mujeres.
Una de las conclusiones más llamativas de la encuesta, realizada este año a 400 mujeres directivas, es que el 70% de las participantes afirma que España se encuentra a la cola de los países europeos en materia de conciliación de la vida laboral y familiar, mientras que un 29% afirma que estamos en la mitad y solo un 1% piensa que estamos a la cabeza.
De hecho, 7 de cada 10 directivas piensa que en otros países europeos hay mayor igualdad, frente a un 28% que cree que la situación es similar y un 2% que piensa que en España hay más igualdad que en otros países de nuestro entorno.
Si se les pregunta quién es responsable de desarrollar e impulsar medidas que fomenten la igualdad entre sexos en el ámbito laboral, la mayoría de las encuestadas por Adecco, el 92%, afirma que las administraciones públicas y las empresas deberían hacerlo conjuntamente, aunque entre las que eligen entre una y otra opción, las empresas son más responsables -un 6% han elegido esta opción-, mientras que solo el 1% piensa que es tarea exclusiva de las administraciones.
Las directivas encuestadas por Adecco parecen no confiar mucho en las medidas tomadas desde las Administraciones, ya que, desde su punto de vista, la aplicación de la Ley de Igualdad no ha provocado cambios considerables en el panorama laboral español. De hecho, el 84% cree que solicitar una jornada reducida puede perjudicar a su permanencia en la empresa o a su promoción profesional.
En cuanto a la actitud percibida en las propias empresas, entre los motivos que creen que dificultan la aplicación de este tipo de medidas, un 57% afirma que es porque no se sabe el impacto que tienen en la rentabilidad de la compañía, mientras que el 28% dice que la sensación de dificultad a la hora de implantar estas medidas es lo que frena a muchas corporaciones. Un 10% cree que estas políticas son percibidas como cierto intervencionismo por parte de los órganos decisores de la empresa.
Discriminación laboral
En cuanto a la situación real de las mujeres en el ámbito laboral, un 53% de las encuestadas afirma haber sufrido discriminación por el hecho de ser mujer, que en un 55% de los casos esta distinción ha sido de tipo salarial, en un 32% falta de promoción interna en la empresa y en casos más específicos, en procesos de selección para otras empresas.
No es extraño, por tanto, que casi siete de cada diez encuestadas afirmen que actualmente sí existe discriminación salarial entre hombres y mujeres que están en la misma categoría profesional, aunque el porcentaje es algo menor que en la anterior encuesta, cuando esta afirmación la sostenía el 78,3% de las encuestadas. Además, un 21% asegura que ha experimentado algún problema con empleados por el hecho de ser mujer.
Sin embargo, medidas como la implantación de cuotas femeninas en los consejos de administración de las empresas no parecen ser la solución, al menos para el 38% de las mujeres, que piensan que incluso perjudican a las mujeres que sí están preparadas, ya que puede cuestionarse que han alcanzado la dirección por cuota y no por valía.
Por el contrario, cerca de la mitad de las participantes, un 48%, cree que este sistema ayuda a conseguir la proyección de las mujeres que están preparadas para la dirección. Afirman que es una medida que ayudará a normalizar la situación y que es algo transitorio.
Conciliación entre vida personal y profesional
Teniendo en cuenta que el 75% de las mujeres encuestadas por Adecco son madres, casi todas -cerca del 100%- afirma que las medidas para conciliar vida personal y profesional son aprovechadas principalmente por ellas. Paralelamente, un 49% afirma que haber tenido hijos durante su carrera laboral no le ha perjudicado, frente a un 20% que dice que sí.
En cualquier caso, la percepción generalizada es que es difícil conseguir el equilibrio entre ambos aspectos, ya que un 54% de las encuestadas reconoce tener problemas con frecuencia para conciliar la vida laboral y personal -un 7% dice que la dificultad es constante-, un 41% contesta que “rara vez” experimenta inconvenientes y solo un 5% asegura que nunca ha tenido ese problema.
Y eso, a pesar de que solo un 13% de ellas afirma que en su empresa no hay medidas de conciliación -un 8% incluso dice que ni se contemplan-. Frente a ese bajo porcentaje, un 86% afirma que sí existen medidas de este tipo, aunque bien es cierto que el 61% las considera insuficientes para poder conciliar vida laboral y personal.
Respecto a las medidas de conciliación más habituales, parece que aún no se ha encontrado la fórmula ideal. Más de ocho de cada diez mujeres (un 84%) creen que solicitar una jornada reducida puede perjudicar a su permanencia en la empresa o a su promoción profesional (6 puntos porcentuales menos que en la anterior encuesta en la que así lo consideraba el 90%).
Este dato demuestra que las posibilidades de crecer profesionalmente se pueden ver truncadas por el miedo a solicitar una jornada reducida para poder cumplir con sus responsabilidades fuera del ámbito laboral.
Otra de las opciones planteadas para poder conciliar y que cada vez es más común entre las empresas es el teletrabajo. Si bien un 52% apuesta por el teletrabajo total, porque cree que lo importante es trabajar por objetivos, independientemente de la presencia en el lugar de trabajo, hay un 44% que opina que la combinación de teletrabajo y jornada presencial es la mejor opción.
Lo que sí es cierto que es todas creen que se puede optimizar mejor la jornada laboral; de hecho, una de las encuestadas proponía como medida de conciliación “acabar taxativamente con la prolongación de horarios, cultura de la presencia, que tanto gusta a los hombres”.
Además, casi nueve de cada diez mujeres aseguran que la responsabilidad de un alto cargo es compatible con un horario flexible.
¿Afecta la crisis a la contratación de mujeres?
Preguntadas sobre si la crisis ha afectado especialmente a las mujeres, el 64% de las participantes afirma que la actual crisis ha tenido impacto en la contratación y en el despido de mujeres (frente a un 36% que asegura que este marco económico no influye directamente) y un 51% cree que la crisis no ha afectado por igual a ambos sexos (frente a un 36% que cree que sí).
Por otro lado, el 23% las encuestadas afirma que el llamado ‘techo de cemento’, mujeres que rechazan promociones por no poder conciliar su vida familiar, se ha visto alterado por la crisis; en este sentido, ese 23% de las mujeres eligen conservar su puesto, mientras que un 57% afirma que rechazar una promoción en beneficio de la vida familiar no tiene que ver con la crisis.
Incertidumbre ante el futuro
En un plazo de diez años, cerca de nueve de cada diez de las mujeres encuestadas por Adecco creen que España habrá avanzado en materia de igualdad, pero quedará aún mucho por hacer hasta llegar a la igualdad de géneros en el mundo empresarial.
Un pesimista 13% cree que seguiremos igual que ahora y solo un 4% opina que la situación habrá mejorado y que este tema dejará de estar presente en el debate empresarial por estar totalmente asumido y normalizado.
En referencia a la comparación de la situación con otros países europeos, el 70% de las directivas consultadas cree que en otros países hay mayor igualdad entre mujeres y hombres o, en la práctica, la situación es la misma.
RRHHpress
16 de octubre de 2012
Siete de cada diez directivas sitúan a España a la cola de Europa en conciliación laboral y familiar
El 70% de las mujeres directivas sitúan a España a la cola de Europa en materia de conciliación de vida laboral y familiar, mientras que un 29% colocan al país en la mitad de la tabla y únicamente el 1% piensa que España está a la cabeza del ránking europeo, según una encuesta de Adecco a 400 directivas de distinas empresas.
El estudio refleja además que siete de cada diez directivas considera que en otros países europeos hay mayor igualdad que en España, frente a un 28% que estima que la situación es similar y un 2% que cree que en España hay mayor igualdad que en los países de su entorno.
La mayoría de las encuestadas opinan que la Ley de Igualdad no ha causado cambios considerables en el panorama laboral español, hasta el punto de que el 84% de ellas creen que pedir jornada reducida puede perjudicar su permanencia en la empresa o su promoción profesional.
Más de la mitad de las directivas que han sido entrevistadas para este informe (en concreto el 53%) asegura haber sufrido discriminación en el trabajo por ser mujer, en el 55% de los casos por cuestiones salariales, el 32% por falta de promoción interna en la empresa y, en casos más específicos, relacionados con procesos de selección para otras empresas.
Así, para el 70% de las directivas existe discriminación salarial entre hombres y mujeres en la misma categoría profesional, si bien Adecco precisa que el porcentaje se ha reducido respecto al anterior encuesta (78,3%).
En cuanto a la implantación de cuotas femeninas en los consejos de administración, el 38% de las encuestadas piensa que esta medida perjudica a las mujeres que sí están preparadas, ya que puede cuestionarse que han alcanzado la dirección de la empresa por dicha cuota y no por su valía. El 48%, por el contrario, cree que este sistema ayuda a conseguir la proyección de las mujeres que están preparadas para la dirección.
El 75% de las mujeres encuestadas por Adecco son madres y cerca del 100% afirman que las medidas de conciliación son aprovechadas principalmente por ellas. El 49% dice que haber tenido hijos no le ha perjudicado en su carrera, mientras que el 20% opina lo contrario.
En cualquier caso, más de la mitad (el 54%) reconoce tener frencuentemente problemas para conciliar y eso que en la mayor parte de las empresas hay medidas de conciliación, si bien seis de cada diez las consideran insuficientes.
LOS EFECTOS DE LA CRISIS.
El 64% de las encuestadas afirma que la actual crisis ha tenido impacto en la contratación y el despido de mujeres, y el 51% piensa que la crisis no ha afectado por igual a ambos sexos.
Para el 23% de las directivas, el llamado 'techo de cemento' (mujeres que rechazan promociones profesionales por no poder conciliarlas con su vida familiar) se ha visto alterado por la crisis, pues las mujeres eligen conservar su puesto de trabajo. Por el contrario, el 57% asegura que la crisis no tiene que ver con rechazar una promoción en beneficio de la vida familiar.
Otro dato significativo de este estudio es que el 90% de las encuestadas creen que en diez años España habrá avanzando en materia de igualdad, aunque quedará mucho por hacer hasta llegar a la igualdad de géneros en el mundo empresarial.
El estudio refleja además que siete de cada diez directivas considera que en otros países europeos hay mayor igualdad que en España, frente a un 28% que estima que la situación es similar y un 2% que cree que en España hay mayor igualdad que en los países de su entorno.
La mayoría de las encuestadas opinan que la Ley de Igualdad no ha causado cambios considerables en el panorama laboral español, hasta el punto de que el 84% de ellas creen que pedir jornada reducida puede perjudicar su permanencia en la empresa o su promoción profesional.
Más de la mitad de las directivas que han sido entrevistadas para este informe (en concreto el 53%) asegura haber sufrido discriminación en el trabajo por ser mujer, en el 55% de los casos por cuestiones salariales, el 32% por falta de promoción interna en la empresa y, en casos más específicos, relacionados con procesos de selección para otras empresas.
Así, para el 70% de las directivas existe discriminación salarial entre hombres y mujeres en la misma categoría profesional, si bien Adecco precisa que el porcentaje se ha reducido respecto al anterior encuesta (78,3%).
En cuanto a la implantación de cuotas femeninas en los consejos de administración, el 38% de las encuestadas piensa que esta medida perjudica a las mujeres que sí están preparadas, ya que puede cuestionarse que han alcanzado la dirección de la empresa por dicha cuota y no por su valía. El 48%, por el contrario, cree que este sistema ayuda a conseguir la proyección de las mujeres que están preparadas para la dirección.
El 75% de las mujeres encuestadas por Adecco son madres y cerca del 100% afirman que las medidas de conciliación son aprovechadas principalmente por ellas. El 49% dice que haber tenido hijos no le ha perjudicado en su carrera, mientras que el 20% opina lo contrario.
En cualquier caso, más de la mitad (el 54%) reconoce tener frencuentemente problemas para conciliar y eso que en la mayor parte de las empresas hay medidas de conciliación, si bien seis de cada diez las consideran insuficientes.
LOS EFECTOS DE LA CRISIS.
El 64% de las encuestadas afirma que la actual crisis ha tenido impacto en la contratación y el despido de mujeres, y el 51% piensa que la crisis no ha afectado por igual a ambos sexos.
Para el 23% de las directivas, el llamado 'techo de cemento' (mujeres que rechazan promociones profesionales por no poder conciliarlas con su vida familiar) se ha visto alterado por la crisis, pues las mujeres eligen conservar su puesto de trabajo. Por el contrario, el 57% asegura que la crisis no tiene que ver con rechazar una promoción en beneficio de la vida familiar.
Otro dato significativo de este estudio es que el 90% de las encuestadas creen que en diez años España habrá avanzando en materia de igualdad, aunque quedará mucho por hacer hasta llegar a la igualdad de géneros en el mundo empresarial.
7 de octubre de 2012
Celia Ortega anima a las empresas a establecer políticas de igualdad "que favorezcan la conciliación de la vida familiar y laboral de las mujeres"
En la clausura las 'III Jornadas de Sensibilización e Implantación de Medidas de Igualdad de Oportunidades entre hombres y mujeres' de Cruz Roja
Un total de 204 empresas de la Comunitat han solicitado el visado de sus Planes de Igualdad que otorga la Conselleria de Justicia y Bienestar Social
La directora general de Familia y Mujer subraya que "la Generalitat continúa trabajando en el desarrollo de acciones e iniciativas que contribuyan a erradicar las desigualdades de género"
La directora general de Familia y Mujer, Celia Ortega, ha hecho un llamamiento a las empresas de Alicante y de la Comunitat Valenciana en general a "implantar iniciativas basadas en la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres para favorecer la conciliación de la vida familiar y laboral de sus trabajadoras".
Celia Ortega ha realizado estas declaraciones en la clausura de las ‘III Jornadas de Sensibilización e Implantación de Medidas de Igualdad de Oportunidades entre hombres y mujeres' que han sido organizadas por Cruz Roja Alicante y donde se han entregado diplomas a trece empresas de nuestra Comunitat en reconocimiento por haber implantado planes de igualdad.
Las empresas galardonadas hoy han sido: Avanza Cooperativa Valenciana; Clave Informática; Grupo Sorolla-Colegio La Devesa; Gestión Tributaria Territorial; Hotel AC Alicante; Puntual, Diseño, Imagen y Comunicación; Convenga.Consorcio para el desarrollo económico de La Vega Baja; Hotel Leuda; Aliconsa Gestión Integral de Servicios; Serlicoop Servicios; Terciario Avanzado Comunidad Valenciana; Grupo Antón Comunicación y Cuplé.
La directora general de Familia y Mujer ha felicitado a los premiados, por cuanto "sus acciones contribuyen a forjar un mundo laboral más justo y equitativo para todos, acabando con las desigualdades de género. Además, la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres incrementa la satisfacción de las trabajadoras y los trabajadores en una empresa reportando muchos beneficios como un mejor clima de trabajo, una mayor motivación y, consecuentemente, plantillas más estables".
"Este reconocimiento valora todos aquellos aspectos que favorecen la igualdad de oportunidades en el ámbito empresarial, especialmente aquellas que garantizan un medio ambiente de trabajo adecuado, donde trabajadores y trabajadoras puedan desarrollar su actividad profesional con dignidad y respeto, y con las condiciones óptimas de salud e higiene en el trabajo", ha proseguido.
Celia Ortega ha recordado que la Ley de Igualdad entre Mujeres y Hombres, de la Generalitat, tiene entre sus objetivos "incentivar a las empresas de la Comunitat Valenciana para que establezcan planes de igualdad con el fin de corregir las desigualdades de género y que, además incorporen medidas innovadoras para hacer realidad la igualdad en su organización y facilitar la conciliación de la vida familiar, laboral y personal de sus plantillas".
La directora general ha enumerado algunas de las actuaciones llevadas a cabo por el Consell, y ha incidido en el IV Plan de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres 2011-2014 que contiene ocho Áreas de Actuación. "En el Área 5. Empleo, Formación y Economía Social se contempla el Objetivo 5.2 Impulsar el desarrollo de acciones positivas en las empresas, conteniendo distintas acciones dirigidas a sensibilizar e implantar medidas de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en las empresas".
También ha resaltado que desde la Dirección General de Familia y Mujer "se está trabajando en el I Plan Concilia de la Comunitat Valenciana 2012-2015, cuyo borrador ya ha sido elaborado y está pendiente de aprobación". En el mismo, ha adelantado Ortega, "se contemplan una serie de medidas dirigidas al tejido empresarial, tendentes a sensibilizar a las empresas para facilitar la conciliación, impulsar la adopción de medidas de conciliación por parte de las empresas valencianas, prestando especial atención a las necesidades y recursos de las PYMES y apoyar iniciativas y buenas prácticas relacionadas con la formación y el empleo".
Planes de Igualdad presentados para obtención del visado
En las Políticas de Igualdad de Oportunidades entre mujeres y hombres del Consell, están previstas acciones dirigidas a impulsar la implantación de planes de igualdad en las empresas de la Comunitat, mediante la creación y ejecución de los mismos.
La Ley 9/2003, de 2 de abril, de la Generalitat, para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, tiene por objeto regular y hacer efectivo el principio de igualdad de mujeres y hombres en la Comunitat Valenciana, establecer los principios generales que deben orientar dicha igualdad, determinar las acciones básicas que deben ser implementadas, así como establecer la organización administrativa de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en la Comunitat Valenciana.
En desarrollo de esta Ley, se aprobó el Decreto 133/2007, de 27 de julio, del Consell, sobre condiciones y requisitos para el visado de los Planes de Igualdad de las Empresas de la Comunitat Valenciana.
Hasta ahora se han registrado 204 solicitudes presentadas para la obtención de visado.
La directora general de Familia y Mujer, Celia Ortega, ha hecho un llamamiento a las empresas de Alicante y de la Comunitat Valenciana en general a "implantar iniciativas basadas en la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres para favorecer la conciliación de la vida familiar y laboral de sus trabajadoras".
Celia Ortega ha realizado estas declaraciones en la clausura de las ‘III Jornadas de Sensibilización e Implantación de Medidas de Igualdad de Oportunidades entre hombres y mujeres' que han sido organizadas por Cruz Roja Alicante y donde se han entregado diplomas a trece empresas de nuestra Comunitat en reconocimiento por haber implantado planes de igualdad.
Las empresas galardonadas hoy han sido: Avanza Cooperativa Valenciana; Clave Informática; Grupo Sorolla-Colegio La Devesa; Gestión Tributaria Territorial; Hotel AC Alicante; Puntual, Diseño, Imagen y Comunicación; Convenga.Consorcio para el desarrollo económico de La Vega Baja; Hotel Leuda; Aliconsa Gestión Integral de Servicios; Serlicoop Servicios; Terciario Avanzado Comunidad Valenciana; Grupo Antón Comunicación y Cuplé.
La directora general de Familia y Mujer ha felicitado a los premiados, por cuanto "sus acciones contribuyen a forjar un mundo laboral más justo y equitativo para todos, acabando con las desigualdades de género. Además, la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres incrementa la satisfacción de las trabajadoras y los trabajadores en una empresa reportando muchos beneficios como un mejor clima de trabajo, una mayor motivación y, consecuentemente, plantillas más estables".
"Este reconocimiento valora todos aquellos aspectos que favorecen la igualdad de oportunidades en el ámbito empresarial, especialmente aquellas que garantizan un medio ambiente de trabajo adecuado, donde trabajadores y trabajadoras puedan desarrollar su actividad profesional con dignidad y respeto, y con las condiciones óptimas de salud e higiene en el trabajo", ha proseguido.
Celia Ortega ha recordado que la Ley de Igualdad entre Mujeres y Hombres, de la Generalitat, tiene entre sus objetivos "incentivar a las empresas de la Comunitat Valenciana para que establezcan planes de igualdad con el fin de corregir las desigualdades de género y que, además incorporen medidas innovadoras para hacer realidad la igualdad en su organización y facilitar la conciliación de la vida familiar, laboral y personal de sus plantillas".
La directora general ha enumerado algunas de las actuaciones llevadas a cabo por el Consell, y ha incidido en el IV Plan de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres 2011-2014 que contiene ocho Áreas de Actuación. "En el Área 5. Empleo, Formación y Economía Social se contempla el Objetivo 5.2 Impulsar el desarrollo de acciones positivas en las empresas, conteniendo distintas acciones dirigidas a sensibilizar e implantar medidas de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en las empresas".
También ha resaltado que desde la Dirección General de Familia y Mujer "se está trabajando en el I Plan Concilia de la Comunitat Valenciana 2012-2015, cuyo borrador ya ha sido elaborado y está pendiente de aprobación". En el mismo, ha adelantado Ortega, "se contemplan una serie de medidas dirigidas al tejido empresarial, tendentes a sensibilizar a las empresas para facilitar la conciliación, impulsar la adopción de medidas de conciliación por parte de las empresas valencianas, prestando especial atención a las necesidades y recursos de las PYMES y apoyar iniciativas y buenas prácticas relacionadas con la formación y el empleo".
Planes de Igualdad presentados para obtención del visado
En las Políticas de Igualdad de Oportunidades entre mujeres y hombres del Consell, están previstas acciones dirigidas a impulsar la implantación de planes de igualdad en las empresas de la Comunitat, mediante la creación y ejecución de los mismos.
La Ley 9/2003, de 2 de abril, de la Generalitat, para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, tiene por objeto regular y hacer efectivo el principio de igualdad de mujeres y hombres en la Comunitat Valenciana, establecer los principios generales que deben orientar dicha igualdad, determinar las acciones básicas que deben ser implementadas, así como establecer la organización administrativa de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en la Comunitat Valenciana.
En desarrollo de esta Ley, se aprobó el Decreto 133/2007, de 27 de julio, del Consell, sobre condiciones y requisitos para el visado de los Planes de Igualdad de las Empresas de la Comunitat Valenciana.
Hasta ahora se han registrado 204 solicitudes presentadas para la obtención de visado.
3 de octubre de 2012
Cruz Roja inaugura campaña para sensibilizar a población del reto que supone conciliación vida familiar y profesional
MURCIA, 3 Oct. (EUROPA PRESS) -
'Te corresponde. Nos corresponde' es el nombre de la campaña puesta en marcha en el marco de un convenio entre Cruz Roja Española y la Secretaría de Estado de Igualdad, con el objetivo de sensibilizar a empresas y público en general del reto que supone la conciliación de la vida personal, familiar y profesional, no sólo para alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres en el mercado laboral, "sino como beneficio para toda la sociedad y que el camino para alcanzarla es la corresponsabilidad, de personas e instituciones".
Cofinanciada por el Fondo Social Europeo a través del Programa Operativo Lucha contra la Discriminación 2007-2013 y en colaboración con la Obra Social de La Caixa, la campaña tiene entre sus actividades una exposición de imágenes y viñetas, realizadas de forma desinteresada por humoristas gráficos como Nani, Davila, Forges y Padylla, entre otros, "que han sabido reflejar con humor e ironía uno de los grandes retos de nuestra sociedad", ha señalado en su presentación el vicepresidente autonómico de Cruz Roja, Juan Luis Chillón.
A través de estas viñetas, ha agregado, "se pretende sensibilizar sobre las consecuencias que la falta de corresponsabilidad supone para toda la sociedad y especialmente para las mujeres en el mercado laboral".
Tras lo que el vicepresidente autonómico de Cruz Roja ha hecho un llamamiento para que el conjunto del ciudadanía visite esta exposición, que"va a tocar la conciencia", algo, ha subrayado, "que necesitamos para crear lo que denominamos la red social solidaria invisible".
En este sentido, la directora del departamento de Empleo y Formación deCruz Roja, Marisa Gómez, ha explicado que la campaña, que se encuentra en el hospital Reina Sofía de Murcia, se desplazará en los próximos días a Cartagena, Lorca y Totana e incluye también otras actuaciones dirigidas expresamente a las empresas "con el objetivo de promover una reflexión acerca del papel tan relevante que éstas juegan en este ámbito e invitarles a tomar medidas que favorezcan la conciliación".
Finalmente, el director general de Salud de la Consejería de Sanidad y Política Social, Francisco García, ha tachado de "acierto" la iniciativa de Cruz Roja, "desde el punto de vista de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres", y desde la Administración regional, ha concluido, "la vamos a apoyar siempre".
EN CIFRAS
La campaña de sensibilización de Cruz Roja refleja, en base a datos del Instituto de la Mujer de 2010, que el 95,81 por ciento de las personas que no han buscado empleo por razones familiares son mujeres y que el 80,6 por ciento de los contratos a jornada parcial se firmaron con mujeres.
Según el INE, las mujeres representan el 44,5 por ciento de la población española que mantiene un empleo remunerado. El 42,6 por ciento de las mujeres entre 20 y 44 años no tiene descendencia, y de ellas un 19,4 por ciento no quiere tenerla, asegurando un 60 por ciento que tener hijos representa un obstáculo para su trayectoria profesional. A pesar de ello, cada año 380.000 mujeres abandonan el mercado de trabajo frente a 14.000 hombres.
La exposición refleja también que el 94,5 por ciento de las excedencias solicitadas para el cuidado de menores son solicitadas por las mujeres y que las mujeres realizan trabajo doméstico durante 5 horas y 58 minutos frente a las 2 horas y media de los hombres.
Así como que cerca de medio millón de mujeres dedican a la atención de familiares dependientes el equivalente a una jornada laboral (40 horas semanales) durante cuatro-ocho años.
Otros datos, son que el 33 por ciento de las madres se incorporan al puesto de trabajo antes de que abra el colegio y el 59 por ciento termina su jornada después de que los centros educativos cierran sus puertas.
O que el 70 por ciento de las abuelas mayores de 65 años han cuidado o cuidan de sus nietos mientras los padres trabajan, por el que aproximadamente la mitad dedican más de cuatro horas diarios.
Conciliar es posible
Las medidas de conciliación, el equilibrio entre trabajo y familia, es rentable y ayuda a retener a los profesionales. Pero el empresariado español, muy masculinizado, aún no ve sus ventajas. Son las mujeres, sobre todo las directivas, quienes las evidencian
Ana Irusta, alta ejecutiva de banca, puede considerarse afortunada. Está a punto de tener su primer hijo, una niña que llegará al seno de una familia joven en la que, como en tantas otras, ambos cónyuges trabajan fuera de casa gran parte del día. Y sin embargo, Ana no está agobiada. Ve clara la posibilidad de compatibilizar su nueva condición de madre con la responsabilidad de su cargo. Es verdad que juega con ventaja, porque es responsable del Programa de Conciliación y Diversidad de Banesto, una de las escasísimas empresas españolas preocupadas porque sus empleados puedan conseguir un mejor equilibrio entre su vida familiar y profesional. Cuando dé a luz, Ana podrá disfrutar de más permisos que los legalmente establecidos, reducir su jornada, trabajar en casa o pedir una excedencia con la tranquilidad de saber que volverá a ocupar su cargo. Un lujo que casi ninguna empresa pone a disposición de sus trabajadores, que muy pocas mujeres alcanzan y que aún menos hombres ambicionan. Y todo, pese a haberse demostrado que la política de conciliación es una eficaz herramienta de gestión para las empresas que quieran retener a los mejores profesionales.
La maternidad le será más fácil a Irusta que a la mayoría de las trabajadoras españolas, ocupen el cargo que ocupen. Y es que la conciliación laboral -ya no entre empleo y familia, sino entre trabajo y vida personal- es la asignatura pendiente de la sociedad española, acostumbrada a unas largas jornadas laborales que las generaciones jóvenes empiezan a cuestionar. Las últimas promociones del IESE ya han desterrado el salario como el factor principal para obtener un empleo y valoran mucho más otros aspectos como las condiciones de trabajo o la disponibilidad del tiempo, y son las mujeres, especialmente las comprendidas entre 25 y 35 años, las que están poniendo pegas. "No quieren llevar el mismo tipo de vida que sus madres, que también trabajaron", dice Consuelo León, investigadora de la Escuela de Negocios y coautora de La ambición femenina. Cómo re-conciliar trabajo y familia. Sus madres, probablemente, formen parte de esa generación de mujeres que en los setenta y ochenta accedió al empleo cualificado y que ha tenido que superar enormes obstáculos para cumplir como madres, hijas, esposas y ejecutivas.
Ellas lucharon por incorporarse a un mundo laboral separado por sexos. La enseñanza era femenina; ingenierías o empresariado, masivamente masculinos. Hoy sus hijas, si tienen el privilegio de un empleo cualificado y una muy buena formación, derivan su lucha a un plano de igualdad diferente. Ya no es tanto el problema de llegar a terreno vedado, lo es ascender por él y superar las barreras que muchos de sus compañeros no sufren, o no quieren ver. Quizá por eso se las llame de cristal, por su invisibilidad, pese a ser tan cotidianas como el cuidado de la casa y la familia.
Hace poco, Isabel Aguilera, recién nombrada directora general de Google para España y Portugal, narraba en televisión cómo cuando tenía que ir a Barcelona por trabajo y fallaba la canguro llevaba a su hijo pequeño en el avión y lo dejaba en una guardería en la Ciudad Condal. Lucía, tripulante de cabina, también subió al avión alguna vez a su hijo por no tener con quién dejarlo, mientras Marta, profesional en un organismo oficial, hace ingeniería doméstica cada mañana para combinar su horario con el de sus tres hijos. Su caso es reflejo de esos 5.000 hogares españoles en los que, según un estudio del IESE, la incompatibilidad de horarios entre trabajo y escuela es la primera causa de conflicto entre el empleo y la familia, sea cual sea el empleo.
"No tengo problemas económicos, puedo pagar ayuda y dos de mis hijos son ya mayores", dice Marta, "y aun así he concluido que conciliar familia y trabajo es imposible. Si consigo coordinar los horarios de septiembre a mayo, llega junio y no hay colegio por la tarde, o es fiesta, o alguno se pone malo No me puedo imaginar qué hacen las mujeres con menos facilidades".
¿Es imposible la conciliación? Al menos es muy difícil, porque la rápida incorporación de la mujer al mundo del trabajo -más de 2,5 millones en los últimos nueve años- no ha ido acompañada por otros cambios en la organización social. En España es la mujer la que carga con el peso de la casa. Los datos difundidos en marzo por la Oficina de Estadística Europea lo dejan claro: cada española dedica 4 horas y 55 minutos al día a labores domésticas y cuidado de niños y mayores, casi cuatro veces más que los hombres, cuya aportación se centra en cocinar y comprar.
El diferente rol asignado a hombres y mujeres provoca que sean ellas las que más sufren la falta de conciliación. ¿Por qué, si no, cada año 380.000 mujeres, según el INE, abandonan su empleo para ocuparse de la familia, frente a los 14.500 varones que dan ese paso? El equilibrio entre vida familiar y empleo, teóricamente un objetivo para ambos sexos, es en la práctica un asunto mayoritariamente atendido por mujeres. La conciliación, pese a estar en debate tras la proclamación del Plan Concilia y la ley de igualdad, apenas encuentra sitio en el mundo empresarial español, preferentemente masculino.
No parece casualidad que entre las pocas compañías que la han incorporado como una valiosa herramienta para conseguir un mayor compromiso de sus profesionales aparezcan mujeres en la cúpula o a cargo de los recursos humanos. Es el caso de Banesto, pilotado por Ana Patricia Botín, madre de tres hijos y la única presidenta ejecutiva de un gran banco español. Ha hecho de la igualdad una seña de la empresa, ha ampliado el porcentaje de mujeres en plantilla casi 10 puntos y ha nombrado tres directoras territoriales, las primeras en Banesto. "Eso era impensable hace cinco años", dicen en el banco.
El camino hacia la igualdad es "sin retorno", según todos los analistas, y se recorrerá más fácilmente cuantas más directivas se involucren en las empresas. Y para ello, en España hacen falta políticas de conciliación. Krista Walochik, consejera delegada de Norman Broadbent, firma especializada en la búsqueda de directivos, cree que hay un estilo de liderazgo femenino derivado, entre otras cosas, de lo eficaz que ha de ser una mujer que llega a la alta dirección en la gestión de su tiempo. "Donde mandan ellas", dice Consuelo León, "las cosas cambian. Cambia el horario, especialmente el de reuniones y comidas, y cambia el control del gasto interno". El problema es que la presencia femenina en los consejos de administración es escasa, y la cultura de conciliación en las empresas, casi testimonial.
"Se habla más de lo que se hace porque el alto directivo, en su mayoría masculino, no percibe la necesidad de un cambio", dice Juan Carlos Olabarrieta, socio de la consultora Towers Perrin. En su opinión, las empresas están implantando medidas de conciliación que quedan en anécdotas porque no van acompañadas del liderazgo necesario para cambiar la cultura de la presencia por la de los resultados. "El mensaje de las empresas tiene que ser el de 'me interesas como profesional y como persona, me interesa lo que haces'; pero los directivos, sobre todo los de más de 50 años, no han sido educados para enviarlo, sino para 'el estamos aquí para trabajar". Y se da la paradoja de que los españoles tenemos las jornadas de trabajo más largas de Europa y estamos a la cola en productividad. "De nada sirve que la dirección implante una política conciliadora si al empleado que se va antes a casa, su jefe le mira mal", añade Olabarrieta. "Muchas veces tenemos el enemigo en casa". Para este consultor, la conciliación sólo será parte de la esencia de la empresa cuando ocurra una de dos: que la dirija un líder que entienda la complejidad del nuevo entorno, el valor de retener talento y ampliar mercados, o que estalle el conflicto, bien porque se resquebraje el entorno familiar, bien por no poder contar con los profesionales adecuados. El hecho de que en este país, durante muchos años, la demanda de empleo superara a la oferta ha permitido a las compañías contar con un amplio abanico de jóvenes formados donde elegir. Pero algunas empresas se están dando cuenta de que, en un mundo tan globalizado, el elemento diferenciador son las personas, encontrar ciertos perfiles, y no soltarlas. Se dice que cuando una empresa pierde un profesional, por la puerta sale un valor igual a dos veces su salario.
"El talento de verdad es escaso", afirma Walochik. "En Inglaterra hay que buscarlo debajo de las piedras. Y es cuestión de tiempo que aquí pase lo mismo". Cuando ocurra, muy pocas empresas habrán hecho los deberes. Las que van tirando del carro son algunas grandes empresas, las integradas en sectores tecnológicamente muy avanzados -comunicaciones, financiero y farmacéutico, entre ellos- y las filiales de algunas multinacionales que implantaron hace años la política de conciliación. Como IBM, que en los primeros ochenta contaba ya en España con flexibilidad horaria. Hoy su programa ofrece, incluso, un año sabático percibiendo el 25% del salario y con garantía de reincorporación. Otras medidas, como el teletrabajo, son el pan de cada día: un tercio de los empleados de IBM en el mundo trabaja fuera de la oficina, y quienes lo hacen sienten que su productividad ha subido (el 90% de los casos), y también su motivación, su compromiso y su satisfacción en el trabajo.
"No lo hacemos por moda", dice Pedro Pastor, director de recursos humanos, "sino por convencimiento de que el uso de las tecnologías permite organizar el trabajo de otra manera y aumentar la productividad. En vísperas de Fallas, yo tenía dos personas de la oficina de Madrid trabajando desde su casa en Valencia. Al cliente no le afectaba, a IBM tampoco, y los dos profesionales estaban encantados de haber podido ir a sus casas sin tragarse el atasco".
Lejos de pensar que las reducciones de jornada, la flexibilidad en los permisos o el teletrabajo cuestan dinero y competitividad, las empresas que han sabido gestionarlos sólo ven ventajas. En Sanitas -otro ejemplo-, la jornada semanal es de 33 horas, hay excedencia estival para cuidar niños, 30 días laborables de vacaciones , y tiene un índice de absentismo del 3%, frente al 5% de sus competidoras, y la mitad de rotación de personal. "Es más rentable trabajar con gente que pueda equilibrar sus necesidades personales con su puesto", afirma la directora de recursos humanos, Coral González. "Lo que ocurre es que la conciliación tiene tres patas: la de la empresa, que tiene que darse cuenta de que el modelo anterior se ha acabado; la del trabajador, que tiene que demostrar su capacidad de gestionar su tiempo y su eficacia, y la de la sociedad, que tiene que adaptarse a la nueva cultura". Y en esa adaptación, la mujer se ha convertido en un importante agente de cambio, en tanto es menos proclive a los largos almuerzos y las reuniones tardías y más a una nueva forma de trabajar.
Ana Barquero lo hace. Es bióloga, y la multinacional en la que trabaja le da flexibilidad total. Si quisiera podría trabajar desde casa todos los días, "pero eso es complicado porque tendría a los niños encima", afirma. Ha optado por trabajar dos días en casa y el resto acudir a la oficina tras dejar a sus hijos, de cuatro y dos años, en el colegio. "Con este sistema trabajo muchas más horas. Hay veces que después de acostar a los niños sigo enganchada y me dan las tantas. Pero no lo cambiaría por nada", dice. Entre otras cosas porque le permite solucionar los tres puntos negros de la conciliación, según la Encuesta de Compatibilización Familia-Empleo, realizada por la socióloga Constanza Tobío: las enfermedades de los niños (citadas en el 36,5% de los casos), la falta de coordinación con el horario colegial (23,6%) y las vacaciones escolares (20,8%).
Ni las grandes compañías, ni los consultores creen que la propuesta de la Comisión para la Racionalización de Horarios, de la Fundación Independiente y del Plan Concilia del Gobierno para la Administración Pública de que todas las oficinas cierren a las seis de la tarde sea la solución, aunque ayudaría. Más bien apuestan por una gestión flexible en la que un conjunto de medidas sirva de referencia, y luego se estudien en función de cada caso, las posibilidades de la empresa y la eficacia del trabajador. Pero ya hay firmas que intentan impulsar jornadas más razonables. En Novartis sólo se pueden convocar reuniones hasta las 17.30 y nunca en viernes por la tarde. En Sanitas, si un grupo sale más tarde de lo normal se estudian las causas y se procuran evitar. Y en Sony se llegó a advertir a un adicto al trabajo de que si seguía con sus largas jornadas no ascendería. ¿Por qué promocionar a quien necesita más horas para acometer su tarea?
Entidades como Caja Madrid y La Caixa permiten a determinados colectivos acercar su lugar de trabajo a su domicilio, y son comunes medidas como la instalación de gimnasios en las empresas, o de guarderías, seguros, ayudas económicas, planes de pensiones, extensión de permisos Pese a todo eso, "si quieres buscar a una de las personas más estresadas del mundo", dice Krista Walochik, "busca una licenciada, de 35 a 40 años, con dos hijos y trabajando. Si quieres buscar a una de las más satisfechas con su vida", continúa, "espera a que esa mujer tenga 60 años". Verá que ha sido capaz de desarrollar su carrera profesional y su condición de madre. Lo más difícil habrá pasado.
Maria Glòria Llàtser: "Saber conciliar requiere una cierta actitud mental".
Gerente de Optimiza. 35 años, dos hijos. Licenciada en filología y diplomada en gestión de empresas. Tiene a ocho profesionales en plantilla, a los que ofrece toda la flexibilidad posible. "Las medidas que más cuesta implantar son las que tienen perspectiva de género aguda".
Dirigía una empresa tecnológica con más de 50 empleados y nunca había tenido problemas por ser mujer. "La venda se me cayó al quedar embarazada de mi segundo hijo", dice. Entonces aparecieron las dificultades para equilibrar una plena vida laboral con la familiar. Abandonó la firma que había pilotado ocho años. En 2003 funda Optimiza, y se mete, precisamente, en el campo de la conciliación. Hoy su consultora es de las pocas especializadas en "un mercado muy pequeño aún, pero sin marcha atrás", y ella disfruta del crecimiento de su empresa y del de sus hijos. "Algunos días puedo ir a buscarles al cole, otros trabajo en casa y otros tengo que viajar". Admite que su posición le da facilidades, pero cree que conciliar requiere cierta "actitud mental". "Yo concilio bien. Soy privilegiada".
Ana Hirsuta: "Hasta que ellos no se acojan a las medidas de conciliación nos seguiremos autodiscriminando".
Licenciada en económicas y máster en administración de empresas por ICADE, entró en Banesto hace nueve años. Hoy es responsable de recursos humanos. Tiene 36 años y 1.100 personas a su cargo. Trabaja 40 horas semanales entre casa y oficina. No convoca reuniones después de las 17.00 ni los viernes por la tarde, y no telefonea más tarde de las 19.00.
En 2002, cuando Banesto pergeña su plan de conciliación, las mujeres sólo suponían el 24% de la plantilla. "Si el talento se reparte igual entre ambos sexos, ¿por qué tenía que haber ese desequilibrio?", se pregunta. Cuatro años después muestra los resultados del plan. Las mujeres copan el 33% de los puestos y son más de la mitad de las candidatas a un empleo. Es la cara amable de un programa diseñado para atraer y retener a los mejores. La cruz es que muy pocos hombres utilizan las medidas de conciliación. De 9.100 empleados sólo tres varones han pedido excedencia, únicamente uno ha solicitado reducción de jornada y ha habido cuatro permisos por paternidad. "Si sólo nosotras tomamos las medidas nos seguiremos autodiscriminando. Hasta que ellos no las usen, no estaremos en igualdad de condiciones", dice. "Tengo ideas para intentarlo, pero poco podemos hacer porque es una decisión individual. Parece que ellos no sienten tanto esa necesidad de conciliar".
Amparo Moraleda: "hay que asumir riesgos"
Casada, con 41 años y dos hijas, es presidenta de IBM en España, Portugal, Grecia, Israel y Turquía, con 9.500 empleados. Procura no faltar a las cebraciones de sus hijas. No sabría decir cuánto trabaja: "El trabajo es más un estado mental que estar en la oficina".
Se ha convertido en el paradigma de la mujer de éxito profesional. En su caso, dice, la diferencia con otras ejecutivas que se han quedado en el camino es no haber tirado la toalla, tener una buena preparación -es ingeniera industrial y máster en administración de empresas por el IESE- y una firme resolución. "En esos momentos negros, cuando con un bebé y una niña de dos años estás a punto de abandonar, mi madre me recordó cuánto me había costado llegar. 'Tienes fuerza, tira hacia adelante'. Y lo hice". Reconoce que trabajar en una organización con larga experiencia en la cultura de la igualdad ha sido fundamental. Sus hijas, de 11 y 9 años, requieren presencia, por lo que trabaja en casa cuanto puede, y "para liderar con el ejemplo" no convoca reuniones a última hora. Ha contado con la ayuda de su marido: "Un excelente profesional, al que no le ha importado mi visibilidad", dice. Convencida de que las empresas han de ser flexibles, advierte del freno que se ponen a sí mismas muchas profesionales. "Hay que tener voluntad de asumir riesgos, sin barreras mentales a priori". Cree que pronto su caso dejará de ser singular.
Rosa Jarillo: "Hay que dar el do de pecho en las 'pymes".
Directora gerente de Decepal, a la que llegó en 2000 como directora comercial y de recursos humanos. Con 49 años, tiene a su cargo a sus padres y a un hermano discapacitado. Celebra todas las reuniones por la mañana. En la empresa no se trabaja los viernes por la tarde.
En esta distribuidora de alimentación y menaje lo han entendido. La palabra clave es flexibilidad. Su pequeño tamaño, con 35 empleados, hace que hablar de planes de conciliación sea casi excesivo, pero conciliar es lo que se lleva a cabo con medidas muchas veces a la carta. "Lo que hacemos, en realidad", dice Jarillo, "es aplicar el sentido común". Decepal es una excepción en el masculinizado mundo empresarial. En su consejo se sientan cinco mujeres y un hombre, y en su comité de dirección, ellas ganan por dos a uno. Quizá eso haya ayudado a la puesta en marcha de una manera de gestionar que no muchas pequeñas y medianas empresas se pueden permitir. "En conciliación, donde hay que dar el do de pecho es en las pymes, que son el tejido empresarial de este país y, sin embargo, cuentan con poco apoyo de la Administración y de las organizaciones empresariales", dice Rosa. El tamaño de la empresa permite mayor cercanía al trabajador y más rapidez en la toma de decisiones, inspiradas a veces por la plantilla. "Fueron los empleados los que pidieron no cerrar en agosto y poder elegir vacaciones en julio, y las ventas en verano han aumentado un 65%".
Carmen Bravo: "Con las medidas conciliadoras como muletas en que apoyarse, muchas llegarían más lejos".
Estudió historia, pero su profesión es técnico de rayos. Soltera, de 52 años, su responsabilidad familiar principal es la atención a su madre. Preocupada por la conciliación, cita a las jóvenes que con contrato temporal quedan embarazadas. "Casi nunca las renuevan".
Cree que si en la negociación de los convenios hubiera más mujeres, la regulación del tiempo en las empresas sería más flexible. "Los hombres no ven necesidad de cambiar porque como están las cosas les va bien". Proveniente de la sanidad, con mayoría femenina, destaca la dificultad de encontrar médicas jefas de área, directoras de hospital o de investigación. Muchas se quedan en el camino, cuidando a su familia o sacrificando su carrera por la de su esposo. "Con las medidas conciliadoras como muletas en que apoyarse hubieran llegado más lejos". Y sin la discriminación, especialmente la salarial, que provoca, a su juicio, que en caso de tener que elegir entre el trabajo de él o de ella, sea el primero el más rentable. Atónita por la resistencia de la patronal, está esperanzada con la ley de igualdad y con la corresponsabilidad de las nuevas generaciones. Porque si conciliar es difícil para las directivas, que pueden pagar ayuda, más lo es para las trabajadoras de menor poder adquisitivo.
Invertir en la familia
La familia continúa siendo un escenario básico de socialización para las personas. Lo que ha cambiado son las estructuras familiares y las relaciones en su seno. Los modelos familiares en Cataluña son plurales y, a menudo, diferentes durante la vida de una persona. La familia extensa, formada por varios núcleos en una misma vivienda, es prácticamente nula, pero la percepción de familia amplia continúa existiendo aunque no haya convivencia.
Lo que está en juego ahora es la seguridad de las familias, la autonomía y las oportunidades de todos sus miembros. La progresiva incorporación de la mujer al trabajo remunerado no ha comportado una suficiente reflexión de valores de la vida familiar.
Hemos de dar más valor social a los trabajos domésticos. En una sociedad mercantilista en la que el valor se mide con dinero, el trabajo dentro de la casa ha sido invisible. ¿Quién sabe, por ejemplo, que el impacto económico del trabajo doméstico en Cataluña en el año 2000 representó más de doce billones de pesetas, según un estudio del Institut Català de la Dona?
Demasiado tiempo se ha perpetuado la línea divisoria entre el espacio público y el privado. Trabajo es igual a ocupación en el mercado y se sitúa en el ámbito de la masculinidad; la casa y los cuidados hacia quienes los necesitan -niños y personas mayores-, en el de la feminidad.
La política tiene que dar valor social al trabajo doméstico y ha de llevar a cabo acciones para que todos puedan intervenir, cambiar la asociación casa-cuidado-mujer por casa-cuidado-hombres y mujeres y sociedad. Invertir las políticas de ayuda familiar es desterrar definitivamente la separación entre lo público y lo privado que ha servido para justificar la baja inversión en programas familiares y de servicios sociales para perpetuar la separación de roles.
Invertir en seguridad en las familias es apostar para priorizar la calidad de vida de las personas y dar valor a la proximidad.
Invertir en políticia familiar es reconocer el trabajo emocional dentro de la casa, darle valor y ejercer la responsabilidad pública para crear los escenarios de tranquilidad para que éste pueda ser de calidad.
Intervenir en política familiar consiste en dar libertad y oportunidades a todos sus miembros. A los niños y jóvenes que necesitan ambientes familiares tranquilos y servicios socioeducativos de calidad. A las mujeres que quieren compartir las responsabilidades sin renunciar a un proyecto personal profesional de vida. A las mujeres y hombres que desean tener hijos y quieren conciliar la vida laboral con la familiar. A las parejas que empiezan y que trabajan en precario y el precio de la vivienda les limita la autonomía. A gente mayor y a personas con disminuciones con derecho a servicios de soporte y a compartir el afecto y cuidado con la familia, pero no desde la obligatoriedad. A los abuelos y abuelas que quieren tener cuidado de los nietos sin sustituir a los padres.
Es urgente actuar desde muchos ámbitos, porque corremos el riesgo de hacer una regresión en este proceso de democratización de las familias y en la corresponsabilización en el trabajo doméstico.Dejar en manos únicamente de los mercados la integración emocional y la provisión de bienes y servicios porque no tenemos tiempo para la vida familiar sería incurrir en un grave peligro.
¿Cuáles son las acciones políticas prioritarias que proponemos?
Proponemos tres bloques de medidas: las destinadas a cambios en la gestión del tiempo para conciliar la actividad laboral y la vida familiar, las prestaciones económicas directas para los hijos y los servicios para niños y jóvenes y para las personas con dependencia.
-El mundo laboral ha de tener en cuenta que los trabajadores son al mismo tiempo padres y madres, cuidadores y cuidadoras y ha de hacer fácil la conciliación horaria entre el trabajo renumerado y el de la casa. Ha de ser compatible la productividad con la flexibilidad horaria. El padre ha de poder disfrutar de un mes de permiso por 'paternidad' adicional a los cuatro meses actuales, con la idea de que todos los padres puedan cuidar a sus hijos en los primeros seis meses y que el padre viva desde los primeros días de vida de su hijo los espacios emocionales de cuidado históricamente exclusivos de las madres. Los sectores empresariales han de participar activamente en esta conciliación.
-Universalizar las prestaciones económicas a todas las familias que tienen hijos menores de 18 años como reconocimiento de que tener hijos es, además de un bien privado, un bien público.
-Garantizar los servicios educativos para todos los niños y jóvenes desde el mundo local. Jardines de infancia para todos, de calidad, que colaboren con las familias en esta etapa de los tres primeros años de vida de los niños.
-Invertir en servicios de ayuda a domicilio y servicios alternativos a la casa propia para todas las personas con dependencia.
-Ayudas a la vivienda para familias con pocos recursos económicos y más facilidades para las parejas jóvenes.
La implantación de estas medidas tiene un coste económico que puede superar los 300 millones de euros el primer año y los 1.200 millones el cuarto año. Será necesario un gran acuerdo político y social, desde Cataluña y probablemente en todo el Estado, pero estamos seguros de que será la mejor inversión para la cohesión social. Y ello revertirá en la creación de puestos de trabajo en los servicios de proximidad. Todos los proyectos políticos ambiciosos necesitan de acuerdos amplios, no sólo entre las formaciones políticas, sino con los agentes sociales. Éste es el proyecto que queremos liderar.
Marina Geli Fàbrega es diputada y consejera de Bienestar Social del gobierno alternativo de Pasqual Maragall.
“La conciliación laboral es sinónimo de éxito y liderazgo”
"La cocina es como la conciliación empresarial. Hay que saber mezclar los ingredientes para que a todos los comensales les guste el plato". Con estas palabras ha comenzado Roberto Martínez, presidente de la Fundación Másfamilia, la presentación hoy en Madrid de un estudio de la organización que asegura que las compañías que ponen en marcha medidas como la flexibilidad de horarios, seguro de vida, aumento de días de vacaciones o seguro médico incrementan tanto el bienestar como la productividad de los trabajadores.
Más de cien grandes empresas -las llamadas empresas efr, que han implantado una serie de medidas innovadoras-han colaborado para la elaboración de este informe mediante un cuestionario y los resultados han sido que la mayoría de los trabajadores demandan mejoras en la calidad del empleo y flexibilidad temporal y espacial. Además, en el estudio queda patente que aquellas compañías que ponen al servicio de los trabajadores una serie de ayudas, como material escolar o servicios de salud, son más activas que aquellas que "siguen encasilladas en un sistema antiguo, fallido y caduco. La conciliación laboral es sinónimo de éxito y liderazgo", ha comentado Martínez.
Para Dulce Subitat, de Mutua Madrileña, "la empresa debe asumir su responsabilidad social ante sus trabajadores, un modelo que se adecúe a los empleados y a sus necesidades. Solo así habrá una mayor rentabilización del sistema productivo". Algunas de las empresas que han participado en 1000-1 recetas para conciliar van más allá y han implantado, entre sus profesionales, una serie de propuestas que suponen un escaso coste para la empresa y un gran beneficio para el trabajador, como la incorporación progresiva tras la baja de maternidad, el walking meeting -reunirse en espacios verdes para fomentar la creatividad- o desayunos de empresa en vez de largas comidas.
El estudio subraya que España aún está lejos de algunos países europeos, como Holanda o Finlandia, ambos a la cabeza de los nuevos modelos empresariales. En España solo el 8% de las compañías han adoptado el teletrabajo como una herramienta laboral más. Carlos Delgado, presidente del grupo Compasa, comenta que "en España todavía existe ese miedo a trabajar a distancia utilizando las nuevas tecnologías. No sabemos trabajar sin la presencia del jefe y sin el empleado".
Para Delgado es importante el factor de la productividad. "Está demostrado que las empresas que más pagan no son las que mejor empleados tienen, de ahí que haya que motivar al trabajador con incentivos. La empresa debe animar a sus empleados para que sean ellos mismos los que quieran invertir con sus capacidades en la empresa, y no lo contrario".
16 de septiembre de 2012
Servicios Sociales quiere que el horario laboral coincida con el de los países más productivos
El Gobierno propone un pacto para racionalizar el horario laboral.
Superar el 'presentismo laboral' nos ayudaría a lograr la conciliación familiar.
Los expertos aseguran que el cambio conlleva además reordenar "nuestras propias vidas" y los hábitos sociales.
Es una cuestión de bienestar colectivo, pero también de rendimiento económico
Es necesario poner en hora los relojes laborales con los países más productivos
Es necesario poner en hora los relojes laborales con los países más productivos
El secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Juan Manuel Moreno, ha propuesto "formalizar un gran pacto entre todos" para racionalizar los horarios y homologarlos con el resto de los países europeos, que tienen una productividad mayor que España.
Durante la presentación del VI Congreso Nacional para Racionalizar los Horarios Españoles, que se celebrará en el Ministerio de Sanidad el 9 y 10 de octubre, Moreno ha defendido un cambio de modelo laboral.
"Es una cuestión de bienestar colectivo, pero también de rendimiento económico", ha destacado el responsable de Igualdad, quien ha recordado que "España es uno de los países de Europa en los que más horas se trabaja y sin embargo tiene los índices de productividad más bajos", según Eurostat, la oficina comunitaria de estadística.
Moreno ha planteado la necesidad de superar el "presentismo" laboral, por el que los trabajadores permanecen muchas horas en el lugar de trabajo, sin que se traduzca en una mayor rentabilidad.
Comisión parlamentaria
En el contexto de crisis económica, ha reconocido la dificultad de la puesta en marcha de medidas de racionalización de horarios y de conciliación, aunque ha apelado a políticos, empresarios, sindicatos y medios de comunicación, entre otros, a que se sumen a este reto.
Fuentes de este departamento han explicado que el Gobierno está hablando con empresarios y otros agentes sociales para obtener un compromiso de todos los sectores implicados y contar con su presencia en una comisión parlamentaria que analice cómo se puede conseguir una conciliación real y efectiva.
"Es necesario homologar los horarios con los vecinos europeos y poner en hora los relojes laborales con los países que son más productivos que nuestro país", ha asegurado Moreno, quien ha recordado que también habrá que reordenar "nuestras propias vidas" y los hábitos sociales.
Más allá del trabajo
En este sentido, ha citado el debate sobre los horarios de las retransmisiones de fútbol y de acontecimientos deportivos y ha opinado que "no tiene ningún sentido" que se programen a las "once de la noche de un domingo o un lunes".
"Eso supone hacer que se retrasen los horarios de los aficionados y sus familias, que se acuesten más tarde, que rompan esa normalidad horaria y al día siguiente cuando se levanten vayan más cansados al trabajo; eso genera conflictividad familiar y laboral, porque se llega más cansado y por tanto pueden ser menos productivos".
Moreno ha invitado a "buscar fórmulas que sean sensatas" en cualquier ámbito y sector porque se puede y se debe "hacer mucho por cambiar los horarios y hacerlos más racionales".
Durante la presentación del VI Congreso Nacional para Racionalizar los Horarios Españoles, que se celebrará en el Ministerio de Sanidad el 9 y 10 de octubre, Moreno ha defendido un cambio de modelo laboral.
"Es una cuestión de bienestar colectivo, pero también de rendimiento económico", ha destacado el responsable de Igualdad, quien ha recordado que "España es uno de los países de Europa en los que más horas se trabaja y sin embargo tiene los índices de productividad más bajos", según Eurostat, la oficina comunitaria de estadística.
Moreno ha planteado la necesidad de superar el "presentismo" laboral, por el que los trabajadores permanecen muchas horas en el lugar de trabajo, sin que se traduzca en una mayor rentabilidad.
Comisión parlamentaria
En el contexto de crisis económica, ha reconocido la dificultad de la puesta en marcha de medidas de racionalización de horarios y de conciliación, aunque ha apelado a políticos, empresarios, sindicatos y medios de comunicación, entre otros, a que se sumen a este reto.
Fuentes de este departamento han explicado que el Gobierno está hablando con empresarios y otros agentes sociales para obtener un compromiso de todos los sectores implicados y contar con su presencia en una comisión parlamentaria que analice cómo se puede conseguir una conciliación real y efectiva.
"Es necesario homologar los horarios con los vecinos europeos y poner en hora los relojes laborales con los países que son más productivos que nuestro país", ha asegurado Moreno, quien ha recordado que también habrá que reordenar "nuestras propias vidas" y los hábitos sociales.
Más allá del trabajo
En este sentido, ha citado el debate sobre los horarios de las retransmisiones de fútbol y de acontecimientos deportivos y ha opinado que "no tiene ningún sentido" que se programen a las "once de la noche de un domingo o un lunes".
"Eso supone hacer que se retrasen los horarios de los aficionados y sus familias, que se acuesten más tarde, que rompan esa normalidad horaria y al día siguiente cuando se levanten vayan más cansados al trabajo; eso genera conflictividad familiar y laboral, porque se llega más cansado y por tanto pueden ser menos productivos".
Moreno ha invitado a "buscar fórmulas que sean sensatas" en cualquier ámbito y sector porque se puede y se debe "hacer mucho por cambiar los horarios y hacerlos más racionales".
16 de julio de 2012
Las medidas de conciliación siguen sin favorecer la igualdad en las empresas
Un 94,5% de mujeres se acogen al plan por la escasa colaboración de su pareja
Las medidas para alcanzar la conciliación de la vida familiar y laboral avanzan y se extienden, pero en su aplicación aún quedan espacios oscuros sobre los que trabajar. Aunque en la mayoría de las empresas y entre los mandos superiores se afrontan estas medidas de forma positiva, todavía el 14,1% de los jefes de quienes se acogen a una excedencia o a una reducción de jornada —en su mayoría, mujeres— se muestran beligerantes ante este derecho y en el 36,8% de los casos el entorno laboral de trabajadores se lo han tomado mal, muy mal o regular.
Las medidas para alcanzar la conciliación de la vida familiar y laboral avanzan y se extienden, pero en su aplicación aún quedan espacios oscuros sobre los que trabajar. Aunque en la mayoría de las empresas y entre los mandos superiores se afrontan estas medidas de forma positiva, todavía el 14,1% de los jefes de quienes se acogen a una excedencia o a una reducción de jornada —en su mayoría, mujeres— se muestran beligerantes ante este derecho y en el 36,8% de los casos el entorno laboral de trabajadores se lo han tomado mal, muy mal o regular.
Mujeres y hombres se dirigen a su puesto de trabajo en la sede central de la Administracion vasca, en Vitoria. / L. RICO
Es más, todavía el 17,5% reconoce que apostar por medidas de conciliación les ha dañado su proyección laboral —el 16,8% en las excedencias y el 19,3% en las reducciones de jornada—. Esta es una de las siete conclusiones de un estudio del Departamento de Empleo y Asuntos Sociales realizado con 1.602 personas que entre 2002 y 2009 se acogieron a alguna de las ayudas económicas del Ejecutivo para reducir la merma de ingresos que pueden generar a la economía familiar una excedencia o una reducción de jornada: “La utilización de las medidas de conciliación tiene repercusiones negativas en el desarrollo profesional, afectando prioritariamente a las mujeres”. Eso sí, el 82% niega que haya tenido incidencia en su trayectoria.
El estudio pone sobre la mesa que en el 45,1% de los casos, las empresas han colaborado poco o nada para materializar las medidas de conciliación. Solo en la mitad de las reducciones de jornada se ha contratado a alguien, con el consiguiente incremento de la carga de trabajo tanto para el trabajador inmerso en la reducción —más de un tercio, el 37,4% asegura que hace el mismo trabajo que sin la reducción y de este grupo el 51,8% se confiesa estresado— como para sus compañeros. En el caso de las excedencias, se cubre el 68%.
Frente a la cara menos amable de las medidas de conciliación, el estudio arroja también resultados positivos: en el 97,6% las medidas de conciliación son aplaudidas en el seno de las familias, y el 90,6% de los titulares de las ayudas asegura que repetiría la experiencia. El resultado es que en Euskadi, las ayudas han experimentado un crecimiento paulatino entre 2002 y 2009 (salvo un parón en 2007), los ejercicios estudiados. El 72,9% de las personas que solicitaron la ayuda económica se acogieron a una reducción de jornada (medida que se prolongó, por término medio, durante casi tres años y medio) y el 26,4% a una excedencia (de dos años y cerca de cuatro meses). Solo el 0,07% optó por las ayudas para contratar a terceros, una alternativa que está vigente desde 2007. Estas últimas se han utilizado en 435 casos en los dos ejercicios que llevan en vigor, mientras que se han registrado 17.652 excedencias y 46.698 reducciones de jornada.
Estos recursos han alcanzado, por tanto, a un importante número de la sociedad vasca que, sin embargo, no considera que sirvan para alcanzar el objetivo por el que fueron creados: lograr la igualdad efectiva entre mujeres y hombres. Entre los entrevistados, el 60% considera que las medidas fomentan poco o nada la igualdad. Una de las razones es el elevado número de mujeres que se acogen a estas opciones, el 94,5% —que, por otro lado, entre las barreras para la conciliación ponen en último lugar la escasa colaboración de su pareja, con un 10,9%—. Entre los hombres titulares de la ayuda entrevistados, el 72% sí las considera un impulso a la igualdad. La presencia de ellos solo aumenta —como solicitantes de una ayuda— cuando se trata de ayudas destinadas a contratar a otra persona.
¿Por qué mujeres? La mayoría de las familias (nueve de cada diez) asegura que la decisión de quién se acoge a las medidas de conciliación pivota en torno a factores como la situación laboral, los ingresos que tiene cada uno, la precariedad… Algo que lleva, según denuncia el estudio, a asumir roles patriarcales y a que sean ellas las que reduzcan su jornada laboral o aboguen por una excedencia, ya que las mujeres cobran tradicionalmente menos que los hombres (según un informe de CC OO de este año, existe una brecha salarial del 28,4%, lo que hace que ellas tengan que trabajar 102 días más que ellos para cobrar lo mismo). Eso sí, existe un sorprendente 10,8% de mujeres encuestadas que asegura que son ellas mismas las que tienen que acogerse a las medidas. El estudio menciona entre las razones un “sentimiento de maternidad exclusivista” entre algunas mujeres, así como un recelo de los hombres a sumarse a estas medidas por el rechazo social que perciben que tendrían.
Mujeres por mayoría aplastante
El perfil del solicitante de ayudas para la conciliación es el de una mujer (94,5%) que reside en la misma provincia en la que trabaja (90%) con estudios superiores (el 89% cuenta con, al menos, un título de FP o el Bachillerato) y que vive en pareja (96,9%). Es el cónyuge del titular de la ayuda quien ostenta un cargo superior en el trabajo, a menudo relacionado con las profesiones liberales, mientras que el titular ocupa puestos de baja cualificación. Quienes solicitan las ayudas a la conciliación trabajan mayoritariamente en el sector privado (el 79,8%, se corresponde con el peso de las empresas frente al empleo público, aunque su presencia ha ido creciendo) con un contrato fijo en el 91,1% de los casos y en el 89,4% a tiempo completo. Se acogen a estas alternativas por tener dos hijos (son el 54,4% de los casos, el 36,8% son familias con uno y en el 8,7% son tres hijos o más). Solo en el 4,1% de los casos tienen una persona dependiente en casa.
En el plano económico, la mayoría de las personas que solicitan la ayuda económica por haberse acogido a medidas de conciliación gana entre 1.000 y 2.000 euros mensuales, pero el estudio recaba datos de la progresión de esos ingresos en los años siguientes. El resultado es que ha crecido el número de personas que cobran menos de 1.000 euros al mes, son ya el 49,2%. Entre estos ingresos y el de la pareja, las familias cuentan con ingresos entre 1.600 y 4.000 euros mensuales en casi nueve de cada diez casos cuando piden la ayuda. Conforme pasan los años pasan a ser ocho de cada diez, pero la mayoría sigue ingresando entre 2.100 y 3.000 euros al mes.
Las cifras
Entre 2002 y 2009, de las personas que solicitaron la ayuda económica para medidas de conciliación, 17.652 las pidieron por excedencias y 46.698 por reducciones de jornada. En 435 casos se solicitó para contratar a terceros.
Las solicitudes siguen creciendo. Solo en los diez primeros meses de 2011 se concedieron 26.713 ayudas.
El 94,5% de quienes las pidieron entre 2002 y 2009 son mujeres.
Las ayudas han sufrido un recorte del 7%. Una excedencia, por ejemplo, ha pasado de 3.500 a 3.255 euros.
Hasta 2010 las cuantías de ayuda eran superiores para hombres que para mujeres, con el fin de animar a los primeros a acogerse a las medidas. Se eliminó esta discriminación positiva por no dar resultados.
La inmensa mayoría de quienes siguen la experiencia, dispuestas a repetir
10 de julio de 2012
Noruega financia la conciliación en España
Algo más de diez millones de euros de Noruega para apoyar la igualdady la conciliación en España. La embajada de ese país y la Secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad dan ahora los pasos para que, en otoño, arranquen programas de conciliación de la vida laboral y familiar en España con financiación de ese país escandinavo. Ese será el eje, aunque también caben otro tipo de acciones igualitarias destinadas, por ejemplo, a la lucha contra la violencia de género.
El dinero procede de los fondos que aporta Noruega a la Unión Europea a cambio de acuerdos económicos y que España recibirá hasta 2014, explican en la Embajada nórdica. Llegan en un contexto de crisis y con un Gobierno que apuesta por la conciliación como herramienta imprescindible para la igualdad real entre mujeres y hombres. "Noruega es un ejemplo a seguir, es el número uno en el ranking de igualdad", afirma una portavoz del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
Pero la distancia es abismal: a diferencia de España, en el país nórdico lo habitual es que el trabajo y la vida personal sean compatibles sin grandes esfuerzos. Para Noruega la igualdad se ha convertido en "una bandera", sobre todo tras la aprobación de la normativa que obliga a la paridad en el gobierno de las empresas.
La maternidad impulsa la creación de nuevas empresas
La falta de medidas de conciliación fuerza a muchas mujeres a emprender negocios propios para compatibilizar la vida laboral con la familiar
Silicon Cambridge
Sangre nueva para Grifols
El sector alimentario es un bálsamo para España
Pleno empleo alrededor del aeropuerto de Múnich
Cada vez hay más madres entre nosotras que, una vez que han dado a luz, negocian con firmeza las condiciones de reincorporación al trabajo. Luchan por un horario más flexible o por una reducción de jornada. Cada vez son más las que abren su propia empresa. Dicen: “No quiero pasarme el día separada de mi hijo. No quiero ser una madre de fin de semana”. Pero a la vez afirman: “Han cambiado mis prioridades de vida”. La maternidad se convierte en un impulso para el cambio.
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Cada vez hay más madres entre nosotras que, una vez que han dado a luz, negocian con firmeza las condiciones de reincorporación al trabajo. Luchan por un horario más flexible o por una reducción de jornada. Cada vez son más las que abren su propia empresa. Dicen: “No quiero pasarme el día separada de mi hijo. No quiero ser una madre de fin de semana”. Pero a la vez afirman: “Han cambiado mis prioridades de vida”. La maternidad se convierte en un impulso para el cambio.
Fiku Miku Cafe
“Abrir mi propia empresa fue para mí como una bocanada de aire fresco”, afirma Malwina Kazimierczak. “Sabía por experiencia propia qué necesitan las madres jóvenes: salir de casa y contacto con otras personas. Para mí, el primer año de vida de mi hija fue difícil”.
“Trabajaba en una gran empresa del sector hotelero. Un año y medio después de nacer mi hija me reincorporé al trabajo. Pero el ambiente era terrible. Desde el principio tuve que demostrar que sabía hacer las cosas y que seguía queriendo trabajar. Me propusieron un salario más bajo. Por suerte, cuando estaba volviendo a casa del trabajo me caí de la bici y me rompí una mano. La operación y la rehabilitación duraron medio año. Pensé: es un buen momento para empezar algo que sea mío. Y entonces mi novio y yo decidimos abrir una cafetería para madres con hijos, la Fiku Miku Café”.
“Invertimos todos nuestros ahorros e incluso llegamos a endeudarnos. Una amiga nuestra, que es arquitecto, diseñó el interior del local. La primera sala es para los niños y la otra para las madres. Cuando mi hija Mika empezó a ir al jardín de infancia comenzamos a preparar clases de adaptación para niños que van a empezar a ir a la escuela de párvulos. Así empezó todo. Las madres que venían a vernos nos proponían cada vez nuevas clases para niños: de música, de movimiento, de idiomas. Mika es mi pequeño espía: va a todas las clases y luego nos cuenta si lo ha pasado bien”.
“Nuestro sueño es abrir otro local, pero ya para adultos”.
White & Black
“Hace tres años me quedé embarazada y me apunté a una escuela de preparación al parto”, cuenta Julia Bąkowska. “En una de las clases me enteré de que los objetos de color blanco y negro estimulan el desarrollo del recién nacido. Fui a echar un vistazo a las tiendas para niños y resultó que todo era o rosa o azul. “Aquí hay que hacer algo, esto no se puede quedar así”, pensé.
“Hacía ya tiempo que quería abrir mi propia empresa. No me gusta trabajar para terceros. He estudiado pedagogía y ciencias políticas. Estuve trabajando como experta en marketing, y era representante comercial de una empresa. Llegué a trabajar hasta 12 horas al día. Tenía buenos resultados y conseguía cada vez mejores puestos, pero llegó un momento en que dejó de interesarme. Le conté mi idea a Patricia, una amiga psicóloga”.
“La idea me encantó desde el primer momento”, asegura Patricia Szymichowska. “Nada más nacer, el bebé solo ve contrastes en blanco y negro. Los objetos de esos dos colores despiertan la actividad cerebral del recién nacido y estimulan su desarrollo. Los colores surgen solo a partir del cuarto mes de vida. Primero el rojo, luego el amarillo y el verde. Le pedimos a una amiga diseñadora que propusiera algunos posibles modelos de productos. Los presentamos a un psicólogo para pedirle su opinión. Nuestros productos están pensados para niños sanos y también para niños con problemas, por ejemplo invidentes”.
“Tras una entrevista en un programa matinal de televisión, recibimos una avalancha de pedidos. Cuatro meses después, no solo colaborábamos con las mayores empresas en Internet, sino que también nuestros productos empezaron a venderse en las tiendas normales”.
9design
“Antes trabajaba como relaciones públicas”, cuenta Anna Dobrzycka, dueña de las dos tiendas de muebles on-line 9design y Karestyle, y de dos tiendas normales. “Tenía un buen puesto en una gran empresa. Cuando tuve mi primer hijo, mi empresa me animó a reincorporarme hasta tal punto que me ascendió durante el permiso de maternidad. Volví con un contrato de jornada reducida, pero me resultaba imposible trabajar en esas condiciones. Me gusta trabajar dándolo todo, al máximo. En aquella situación, ni yo estaba contenta de mí misma ni mis clientes tampoco. Cuando decidí tener el segundo hijo, me di cuenta de que no iba a cumplir las expectativas de nadie. Pensé: es un buen momento para empezar algo mío”.
“Mi segundo embarazo fue de riesgo. Tuve que guardar cama. Y yo soy dinamita pura, no podía estar sin hacer nada. Así que con la ayuda de un portátil, abrí una tienda de muebles en internet. Decidí vender productos que estuvieran al alcance del bolsillo del polaco medio. Para personas que ya no quieren más Ikea, pero que tampoco pueden permitirse marcas caras. Por supuesto, al principio contaba con la ayuda de una niñera. No me creo que nadie pueda llevar su propia empresa con dos niños encima”.
“La tienda en Internet empezó a crecer con rapidez. Cada vez era más frecuente que ocurriera lo siguiente: estoy dándole el pecho al niño y a la puerta tengo varias personas desconocidas que dicen que vienen a la tienda. Encontraban en nuestra página web la dirección de la empresa y venían a ver los muebles a nuestro garaje. Al final, tuvimos que abrir una tienda normal”.
"Mi negocio es muy importante para mí, es como si fuera mi tercer hijo. Gracias a él tengo tiempo a partir de las 4 de la tarde para dedicarme a mis otros hijos".
Mamania
“Si no hubiera sido por Bronka, probablemente nunca habría fundado la editorial”, afirma Ania Zdrojewska, madre de la pequeña Bronka, de tres años de edad. “Bronka era muy pequeña cuando nació. Y nadie sabía por qué. Antes de que me diera cuenta ya estábamos metidos en un lío total: ir de un médico a otro, cambiar de dieta, cocinar, cambiar los pañales y dar de mamar continuamente. Entonces, por casualidad, me hice con dos libros en inglés muy interesantes sobre la educación de los niños. Pensé que probablemente habría muchas otras madres en Polonia a las que les gustaría leerlos. Y también pensé que era un buen momento para empezar algo que sea mío. Y surgió la idea de la editorial. Antes había cursado estudios de doctorado, había dado clases de periodismo, trabajaba en televisión y estaba implicada en el movimiento feminista”.
“Una editorial es un negocio arriesgado, pero contaba con el apoyo de mi familia. En la actualidad, la editorial Mamania publica libros para padres. El embarazo es un periodo durante el cual una tiene que responder a preguntas importantes: ¿quiero ser madre o no? ¿Prefiero el parto natural? ¿Voy a dar el pecho? ¿Voy a querer seguir trabajando? Los libros ayudan a tomar este tipo de decisiones.
Cooperativa de Mamás
“Somos 12. Todas tenemos en común el interés por la artesanía. Tenemos niños pequeños y, tras la baja por maternidad, no queríamos volver a un trabajo de jornada completa que resultara difícil de combinar con la crianza de un hijo”, dice Marzena Szal de la Cooperativa Mamás. “Antes de tener hijos trabajaba en una compañía de seguros, ocho horas al día, por turnos, a veces tocaba los fines de semana. Me sentía como la pieza de una máquina. Luego di a luz a dos hijos y me quedé cuidando de ellos durante seis años. Pero ¿cuánto puede una quedarse en casa? Después de seis años, ya no te valoran en el mercado de trabajo y hay que empezar todo de nuevo. Pensé: “Es un buen momento para empezar algo que sea mío”. ¿Por qué una cooperativa? Colaboramos con fundaciones, con ONG, solicitamos ayudas y participamos en concursos públicos para obtener subvenciones. En esto, tan importante es saber llevar el negocio como cumplir la finalidad social, la puesta en marcha de la actividad femenina. Cuando alguien compra nuestros productos está apoyando a mujeres que se han decidido a coger el toro por los cuernos en vez de limitarse a quejarse de su vida. Nuestros clientes son personas que entienden esto y lo apoyan”.
“Cada una de nosotras tenía una destreza distinta. Hemos podido comprobar que a nuestros clientes lo que más les gusta ahora son los bolsos de fieltro de inspiración folclórica. Empezamos la producción a principios de este año”.
“Las decisiones se toman de manera conjunta. Somos capaces de ponernos de acuerdo. Pienso que la empresa es mía y que soy responsable de ella. No cuento las horas que paso en el trabajo. Si mi hijo se pone malo, puedo trabajar en casa. Y es que todas somos madres y nos apoyamos mutuamente”.
Flexi-mama
“Antes trabajaba en un departamento de relaciones públicas. Tras la baja por maternidad de mi segundo hijo, me enteré de que iban a eliminar mi puesto de trabajo. Pensé que era un buen momento para empezar algo que fuera mío”, dice Ola Szałek. “Soy una entusiasta del trabajo flexible. Así que empecé a escribir sobre el tema en un blog. Estoy convencida de que es el futuro. La flexibilidad hace posible que podamos dedicarnos a lo que nos gusta. Muchas de las mayores empresas están empezando a aplicar una política de flexibilidad horaria ahora, pero la Administración de Obama lo hizo ya hace dos años”.
Después de dos años, del blog surgió un servidor propio llamadopracujflexi.pl, y, a su vez, de este surgió flexi-mama. Damos cursos de formación para madres. Se apuntan chicas que desean abrir su propio negocio y que necesitan información sobre relaciones públicas otelemarketing. Algunas llegan buscando todavía una idea. Se va creando un grupo de madres flexibles que quieren trabajar y educar a sus hijos. Aprenden unas de otras, se hacen amigas, hacen negocios entre ellas, pero sobre todo se entienden genial porque tienen una situación vital muy parecida”.
“Yo también soy flexible. Tengo mi propia empresa (cuando empecé a trabajar contraté enseguida a una canguro varias horas al día y me monté la oficina en casa). Estoy escribiendo un libro, entre otras muchas cosas, porque el trabajo no me cansa. Y si empieza a cansarme, lo cambio por otro.
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