Este blog esta enfocado a hombres y mujeres,para y por la igualdad tanto en el ambito laboral como en la vida personal de cada uno.Mi interes es acercarme a vosotr@s con cada uno de estos articulos.En la medida que me sea posible, publicare,cada noticia que sea por y para la igualdad.Sin vosotr@s me seria imposible cumplir este proposito.Espero vuestra colaboración y que me aporteis de forma desinteresada todas vuestras ideas y comentarios. Con tu participación alcanzaremos la igualdad real.
Volver a Inicio
- Página principal
- Sección Sindical Intercentros Secretaria de la Mujer
- Confia INFO
- Baix Llobregat
- Enlaces
- Noticias Internas
- Otros Sectores
- DONA
- Colaborador@s
- ERE 2012
- Plan de Igualdad (2011-2012)
- Convenio Colectivo VIII
- Reforma laboral
- Calendario Laboral Barcelona 2013
- Medidas de Conciliación
- Mujer Consulta
- Revista Trabajadora
- Estatuto de los Trabajadores
- Revista Dona
- Medidas de Conciliación de la Vida Familiar y laboral de la nueva Ley de Igualdad
- Nuevo Permiso de Paternidad
Mostrando entradas con la etiqueta CONCILIACION LABORAL Y FAMILIAR. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CONCILIACION LABORAL Y FAMILIAR. Mostrar todas las entradas
17 de octubre de 2012
El 70% de las mujeres directivas españolas cree que España está a la cola de Europa en conciliación laboral y familiar
Recursos Humanos RRHH Press – La compañía de Recursos Humanos Adecco ha presentado los resultados de la 5ª Encuesta Adecco a Mujeres Directivas, un estudio que pretende analizar la igualdad de géneros en el panorama laboral actual de las mujeres directivas en España y la evolución de la implantación de la Ley de Igualdad en las empresas, así como su impacto en los trabajadores, especialmente en las mujeres.
Una de las conclusiones más llamativas de la encuesta, realizada este año a 400 mujeres directivas, es que el 70% de las participantes afirma que España se encuentra a la cola de los países europeos en materia de conciliación de la vida laboral y familiar, mientras que un 29% afirma que estamos en la mitad y solo un 1% piensa que estamos a la cabeza.
De hecho, 7 de cada 10 directivas piensa que en otros países europeos hay mayor igualdad, frente a un 28% que cree que la situación es similar y un 2% que piensa que en España hay más igualdad que en otros países de nuestro entorno.
Si se les pregunta quién es responsable de desarrollar e impulsar medidas que fomenten la igualdad entre sexos en el ámbito laboral, la mayoría de las encuestadas por Adecco, el 92%, afirma que las administraciones públicas y las empresas deberían hacerlo conjuntamente, aunque entre las que eligen entre una y otra opción, las empresas son más responsables -un 6% han elegido esta opción-, mientras que solo el 1% piensa que es tarea exclusiva de las administraciones.
Las directivas encuestadas por Adecco parecen no confiar mucho en las medidas tomadas desde las Administraciones, ya que, desde su punto de vista, la aplicación de la Ley de Igualdad no ha provocado cambios considerables en el panorama laboral español. De hecho, el 84% cree que solicitar una jornada reducida puede perjudicar a su permanencia en la empresa o a su promoción profesional.
En cuanto a la actitud percibida en las propias empresas, entre los motivos que creen que dificultan la aplicación de este tipo de medidas, un 57% afirma que es porque no se sabe el impacto que tienen en la rentabilidad de la compañía, mientras que el 28% dice que la sensación de dificultad a la hora de implantar estas medidas es lo que frena a muchas corporaciones. Un 10% cree que estas políticas son percibidas como cierto intervencionismo por parte de los órganos decisores de la empresa.
Discriminación laboral
En cuanto a la situación real de las mujeres en el ámbito laboral, un 53% de las encuestadas afirma haber sufrido discriminación por el hecho de ser mujer, que en un 55% de los casos esta distinción ha sido de tipo salarial, en un 32% falta de promoción interna en la empresa y en casos más específicos, en procesos de selección para otras empresas.
No es extraño, por tanto, que casi siete de cada diez encuestadas afirmen que actualmente sí existe discriminación salarial entre hombres y mujeres que están en la misma categoría profesional, aunque el porcentaje es algo menor que en la anterior encuesta, cuando esta afirmación la sostenía el 78,3% de las encuestadas. Además, un 21% asegura que ha experimentado algún problema con empleados por el hecho de ser mujer.
Sin embargo, medidas como la implantación de cuotas femeninas en los consejos de administración de las empresas no parecen ser la solución, al menos para el 38% de las mujeres, que piensan que incluso perjudican a las mujeres que sí están preparadas, ya que puede cuestionarse que han alcanzado la dirección por cuota y no por valía.
Por el contrario, cerca de la mitad de las participantes, un 48%, cree que este sistema ayuda a conseguir la proyección de las mujeres que están preparadas para la dirección. Afirman que es una medida que ayudará a normalizar la situación y que es algo transitorio.
Conciliación entre vida personal y profesional
Teniendo en cuenta que el 75% de las mujeres encuestadas por Adecco son madres, casi todas -cerca del 100%- afirma que las medidas para conciliar vida personal y profesional son aprovechadas principalmente por ellas. Paralelamente, un 49% afirma que haber tenido hijos durante su carrera laboral no le ha perjudicado, frente a un 20% que dice que sí.
En cualquier caso, la percepción generalizada es que es difícil conseguir el equilibrio entre ambos aspectos, ya que un 54% de las encuestadas reconoce tener problemas con frecuencia para conciliar la vida laboral y personal -un 7% dice que la dificultad es constante-, un 41% contesta que “rara vez” experimenta inconvenientes y solo un 5% asegura que nunca ha tenido ese problema.
Y eso, a pesar de que solo un 13% de ellas afirma que en su empresa no hay medidas de conciliación -un 8% incluso dice que ni se contemplan-. Frente a ese bajo porcentaje, un 86% afirma que sí existen medidas de este tipo, aunque bien es cierto que el 61% las considera insuficientes para poder conciliar vida laboral y personal.
Respecto a las medidas de conciliación más habituales, parece que aún no se ha encontrado la fórmula ideal. Más de ocho de cada diez mujeres (un 84%) creen que solicitar una jornada reducida puede perjudicar a su permanencia en la empresa o a su promoción profesional (6 puntos porcentuales menos que en la anterior encuesta en la que así lo consideraba el 90%).
Este dato demuestra que las posibilidades de crecer profesionalmente se pueden ver truncadas por el miedo a solicitar una jornada reducida para poder cumplir con sus responsabilidades fuera del ámbito laboral.
Otra de las opciones planteadas para poder conciliar y que cada vez es más común entre las empresas es el teletrabajo. Si bien un 52% apuesta por el teletrabajo total, porque cree que lo importante es trabajar por objetivos, independientemente de la presencia en el lugar de trabajo, hay un 44% que opina que la combinación de teletrabajo y jornada presencial es la mejor opción.
Lo que sí es cierto que es todas creen que se puede optimizar mejor la jornada laboral; de hecho, una de las encuestadas proponía como medida de conciliación “acabar taxativamente con la prolongación de horarios, cultura de la presencia, que tanto gusta a los hombres”.
Además, casi nueve de cada diez mujeres aseguran que la responsabilidad de un alto cargo es compatible con un horario flexible.
¿Afecta la crisis a la contratación de mujeres?
Preguntadas sobre si la crisis ha afectado especialmente a las mujeres, el 64% de las participantes afirma que la actual crisis ha tenido impacto en la contratación y en el despido de mujeres (frente a un 36% que asegura que este marco económico no influye directamente) y un 51% cree que la crisis no ha afectado por igual a ambos sexos (frente a un 36% que cree que sí).
Por otro lado, el 23% las encuestadas afirma que el llamado ‘techo de cemento’, mujeres que rechazan promociones por no poder conciliar su vida familiar, se ha visto alterado por la crisis; en este sentido, ese 23% de las mujeres eligen conservar su puesto, mientras que un 57% afirma que rechazar una promoción en beneficio de la vida familiar no tiene que ver con la crisis.
Incertidumbre ante el futuro
En un plazo de diez años, cerca de nueve de cada diez de las mujeres encuestadas por Adecco creen que España habrá avanzado en materia de igualdad, pero quedará aún mucho por hacer hasta llegar a la igualdad de géneros en el mundo empresarial.
Un pesimista 13% cree que seguiremos igual que ahora y solo un 4% opina que la situación habrá mejorado y que este tema dejará de estar presente en el debate empresarial por estar totalmente asumido y normalizado.
En referencia a la comparación de la situación con otros países europeos, el 70% de las directivas consultadas cree que en otros países hay mayor igualdad entre mujeres y hombres o, en la práctica, la situación es la misma.
RRHHpress
16 de octubre de 2012
Siete de cada diez directivas sitúan a España a la cola de Europa en conciliación laboral y familiar
El 70% de las mujeres directivas sitúan a España a la cola de Europa en materia de conciliación de vida laboral y familiar, mientras que un 29% colocan al país en la mitad de la tabla y únicamente el 1% piensa que España está a la cabeza del ránking europeo, según una encuesta de Adecco a 400 directivas de distinas empresas.
El estudio refleja además que siete de cada diez directivas considera que en otros países europeos hay mayor igualdad que en España, frente a un 28% que estima que la situación es similar y un 2% que cree que en España hay mayor igualdad que en los países de su entorno.
La mayoría de las encuestadas opinan que la Ley de Igualdad no ha causado cambios considerables en el panorama laboral español, hasta el punto de que el 84% de ellas creen que pedir jornada reducida puede perjudicar su permanencia en la empresa o su promoción profesional.
Más de la mitad de las directivas que han sido entrevistadas para este informe (en concreto el 53%) asegura haber sufrido discriminación en el trabajo por ser mujer, en el 55% de los casos por cuestiones salariales, el 32% por falta de promoción interna en la empresa y, en casos más específicos, relacionados con procesos de selección para otras empresas.
Así, para el 70% de las directivas existe discriminación salarial entre hombres y mujeres en la misma categoría profesional, si bien Adecco precisa que el porcentaje se ha reducido respecto al anterior encuesta (78,3%).
En cuanto a la implantación de cuotas femeninas en los consejos de administración, el 38% de las encuestadas piensa que esta medida perjudica a las mujeres que sí están preparadas, ya que puede cuestionarse que han alcanzado la dirección de la empresa por dicha cuota y no por su valía. El 48%, por el contrario, cree que este sistema ayuda a conseguir la proyección de las mujeres que están preparadas para la dirección.
El 75% de las mujeres encuestadas por Adecco son madres y cerca del 100% afirman que las medidas de conciliación son aprovechadas principalmente por ellas. El 49% dice que haber tenido hijos no le ha perjudicado en su carrera, mientras que el 20% opina lo contrario.
En cualquier caso, más de la mitad (el 54%) reconoce tener frencuentemente problemas para conciliar y eso que en la mayor parte de las empresas hay medidas de conciliación, si bien seis de cada diez las consideran insuficientes.
LOS EFECTOS DE LA CRISIS.
El 64% de las encuestadas afirma que la actual crisis ha tenido impacto en la contratación y el despido de mujeres, y el 51% piensa que la crisis no ha afectado por igual a ambos sexos.
Para el 23% de las directivas, el llamado 'techo de cemento' (mujeres que rechazan promociones profesionales por no poder conciliarlas con su vida familiar) se ha visto alterado por la crisis, pues las mujeres eligen conservar su puesto de trabajo. Por el contrario, el 57% asegura que la crisis no tiene que ver con rechazar una promoción en beneficio de la vida familiar.
Otro dato significativo de este estudio es que el 90% de las encuestadas creen que en diez años España habrá avanzando en materia de igualdad, aunque quedará mucho por hacer hasta llegar a la igualdad de géneros en el mundo empresarial.
El estudio refleja además que siete de cada diez directivas considera que en otros países europeos hay mayor igualdad que en España, frente a un 28% que estima que la situación es similar y un 2% que cree que en España hay mayor igualdad que en los países de su entorno.
La mayoría de las encuestadas opinan que la Ley de Igualdad no ha causado cambios considerables en el panorama laboral español, hasta el punto de que el 84% de ellas creen que pedir jornada reducida puede perjudicar su permanencia en la empresa o su promoción profesional.
Más de la mitad de las directivas que han sido entrevistadas para este informe (en concreto el 53%) asegura haber sufrido discriminación en el trabajo por ser mujer, en el 55% de los casos por cuestiones salariales, el 32% por falta de promoción interna en la empresa y, en casos más específicos, relacionados con procesos de selección para otras empresas.
Así, para el 70% de las directivas existe discriminación salarial entre hombres y mujeres en la misma categoría profesional, si bien Adecco precisa que el porcentaje se ha reducido respecto al anterior encuesta (78,3%).
En cuanto a la implantación de cuotas femeninas en los consejos de administración, el 38% de las encuestadas piensa que esta medida perjudica a las mujeres que sí están preparadas, ya que puede cuestionarse que han alcanzado la dirección de la empresa por dicha cuota y no por su valía. El 48%, por el contrario, cree que este sistema ayuda a conseguir la proyección de las mujeres que están preparadas para la dirección.
El 75% de las mujeres encuestadas por Adecco son madres y cerca del 100% afirman que las medidas de conciliación son aprovechadas principalmente por ellas. El 49% dice que haber tenido hijos no le ha perjudicado en su carrera, mientras que el 20% opina lo contrario.
En cualquier caso, más de la mitad (el 54%) reconoce tener frencuentemente problemas para conciliar y eso que en la mayor parte de las empresas hay medidas de conciliación, si bien seis de cada diez las consideran insuficientes.
LOS EFECTOS DE LA CRISIS.
El 64% de las encuestadas afirma que la actual crisis ha tenido impacto en la contratación y el despido de mujeres, y el 51% piensa que la crisis no ha afectado por igual a ambos sexos.
Para el 23% de las directivas, el llamado 'techo de cemento' (mujeres que rechazan promociones profesionales por no poder conciliarlas con su vida familiar) se ha visto alterado por la crisis, pues las mujeres eligen conservar su puesto de trabajo. Por el contrario, el 57% asegura que la crisis no tiene que ver con rechazar una promoción en beneficio de la vida familiar.
Otro dato significativo de este estudio es que el 90% de las encuestadas creen que en diez años España habrá avanzando en materia de igualdad, aunque quedará mucho por hacer hasta llegar a la igualdad de géneros en el mundo empresarial.
7 de octubre de 2012
Celia Ortega anima a las empresas a establecer políticas de igualdad "que favorezcan la conciliación de la vida familiar y laboral de las mujeres"
En la clausura las 'III Jornadas de Sensibilización e Implantación de Medidas de Igualdad de Oportunidades entre hombres y mujeres' de Cruz Roja
Un total de 204 empresas de la Comunitat han solicitado el visado de sus Planes de Igualdad que otorga la Conselleria de Justicia y Bienestar Social
La directora general de Familia y Mujer subraya que "la Generalitat continúa trabajando en el desarrollo de acciones e iniciativas que contribuyan a erradicar las desigualdades de género"
La directora general de Familia y Mujer, Celia Ortega, ha hecho un llamamiento a las empresas de Alicante y de la Comunitat Valenciana en general a "implantar iniciativas basadas en la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres para favorecer la conciliación de la vida familiar y laboral de sus trabajadoras".
Celia Ortega ha realizado estas declaraciones en la clausura de las ‘III Jornadas de Sensibilización e Implantación de Medidas de Igualdad de Oportunidades entre hombres y mujeres' que han sido organizadas por Cruz Roja Alicante y donde se han entregado diplomas a trece empresas de nuestra Comunitat en reconocimiento por haber implantado planes de igualdad.
Las empresas galardonadas hoy han sido: Avanza Cooperativa Valenciana; Clave Informática; Grupo Sorolla-Colegio La Devesa; Gestión Tributaria Territorial; Hotel AC Alicante; Puntual, Diseño, Imagen y Comunicación; Convenga.Consorcio para el desarrollo económico de La Vega Baja; Hotel Leuda; Aliconsa Gestión Integral de Servicios; Serlicoop Servicios; Terciario Avanzado Comunidad Valenciana; Grupo Antón Comunicación y Cuplé.
La directora general de Familia y Mujer ha felicitado a los premiados, por cuanto "sus acciones contribuyen a forjar un mundo laboral más justo y equitativo para todos, acabando con las desigualdades de género. Además, la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres incrementa la satisfacción de las trabajadoras y los trabajadores en una empresa reportando muchos beneficios como un mejor clima de trabajo, una mayor motivación y, consecuentemente, plantillas más estables".
"Este reconocimiento valora todos aquellos aspectos que favorecen la igualdad de oportunidades en el ámbito empresarial, especialmente aquellas que garantizan un medio ambiente de trabajo adecuado, donde trabajadores y trabajadoras puedan desarrollar su actividad profesional con dignidad y respeto, y con las condiciones óptimas de salud e higiene en el trabajo", ha proseguido.
Celia Ortega ha recordado que la Ley de Igualdad entre Mujeres y Hombres, de la Generalitat, tiene entre sus objetivos "incentivar a las empresas de la Comunitat Valenciana para que establezcan planes de igualdad con el fin de corregir las desigualdades de género y que, además incorporen medidas innovadoras para hacer realidad la igualdad en su organización y facilitar la conciliación de la vida familiar, laboral y personal de sus plantillas".
La directora general ha enumerado algunas de las actuaciones llevadas a cabo por el Consell, y ha incidido en el IV Plan de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres 2011-2014 que contiene ocho Áreas de Actuación. "En el Área 5. Empleo, Formación y Economía Social se contempla el Objetivo 5.2 Impulsar el desarrollo de acciones positivas en las empresas, conteniendo distintas acciones dirigidas a sensibilizar e implantar medidas de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en las empresas".
También ha resaltado que desde la Dirección General de Familia y Mujer "se está trabajando en el I Plan Concilia de la Comunitat Valenciana 2012-2015, cuyo borrador ya ha sido elaborado y está pendiente de aprobación". En el mismo, ha adelantado Ortega, "se contemplan una serie de medidas dirigidas al tejido empresarial, tendentes a sensibilizar a las empresas para facilitar la conciliación, impulsar la adopción de medidas de conciliación por parte de las empresas valencianas, prestando especial atención a las necesidades y recursos de las PYMES y apoyar iniciativas y buenas prácticas relacionadas con la formación y el empleo".
Planes de Igualdad presentados para obtención del visado
En las Políticas de Igualdad de Oportunidades entre mujeres y hombres del Consell, están previstas acciones dirigidas a impulsar la implantación de planes de igualdad en las empresas de la Comunitat, mediante la creación y ejecución de los mismos.
La Ley 9/2003, de 2 de abril, de la Generalitat, para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, tiene por objeto regular y hacer efectivo el principio de igualdad de mujeres y hombres en la Comunitat Valenciana, establecer los principios generales que deben orientar dicha igualdad, determinar las acciones básicas que deben ser implementadas, así como establecer la organización administrativa de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en la Comunitat Valenciana.
En desarrollo de esta Ley, se aprobó el Decreto 133/2007, de 27 de julio, del Consell, sobre condiciones y requisitos para el visado de los Planes de Igualdad de las Empresas de la Comunitat Valenciana.
Hasta ahora se han registrado 204 solicitudes presentadas para la obtención de visado.
La directora general de Familia y Mujer, Celia Ortega, ha hecho un llamamiento a las empresas de Alicante y de la Comunitat Valenciana en general a "implantar iniciativas basadas en la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres para favorecer la conciliación de la vida familiar y laboral de sus trabajadoras".
Celia Ortega ha realizado estas declaraciones en la clausura de las ‘III Jornadas de Sensibilización e Implantación de Medidas de Igualdad de Oportunidades entre hombres y mujeres' que han sido organizadas por Cruz Roja Alicante y donde se han entregado diplomas a trece empresas de nuestra Comunitat en reconocimiento por haber implantado planes de igualdad.
Las empresas galardonadas hoy han sido: Avanza Cooperativa Valenciana; Clave Informática; Grupo Sorolla-Colegio La Devesa; Gestión Tributaria Territorial; Hotel AC Alicante; Puntual, Diseño, Imagen y Comunicación; Convenga.Consorcio para el desarrollo económico de La Vega Baja; Hotel Leuda; Aliconsa Gestión Integral de Servicios; Serlicoop Servicios; Terciario Avanzado Comunidad Valenciana; Grupo Antón Comunicación y Cuplé.
La directora general de Familia y Mujer ha felicitado a los premiados, por cuanto "sus acciones contribuyen a forjar un mundo laboral más justo y equitativo para todos, acabando con las desigualdades de género. Además, la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres incrementa la satisfacción de las trabajadoras y los trabajadores en una empresa reportando muchos beneficios como un mejor clima de trabajo, una mayor motivación y, consecuentemente, plantillas más estables".
"Este reconocimiento valora todos aquellos aspectos que favorecen la igualdad de oportunidades en el ámbito empresarial, especialmente aquellas que garantizan un medio ambiente de trabajo adecuado, donde trabajadores y trabajadoras puedan desarrollar su actividad profesional con dignidad y respeto, y con las condiciones óptimas de salud e higiene en el trabajo", ha proseguido.
Celia Ortega ha recordado que la Ley de Igualdad entre Mujeres y Hombres, de la Generalitat, tiene entre sus objetivos "incentivar a las empresas de la Comunitat Valenciana para que establezcan planes de igualdad con el fin de corregir las desigualdades de género y que, además incorporen medidas innovadoras para hacer realidad la igualdad en su organización y facilitar la conciliación de la vida familiar, laboral y personal de sus plantillas".
La directora general ha enumerado algunas de las actuaciones llevadas a cabo por el Consell, y ha incidido en el IV Plan de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres 2011-2014 que contiene ocho Áreas de Actuación. "En el Área 5. Empleo, Formación y Economía Social se contempla el Objetivo 5.2 Impulsar el desarrollo de acciones positivas en las empresas, conteniendo distintas acciones dirigidas a sensibilizar e implantar medidas de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en las empresas".
También ha resaltado que desde la Dirección General de Familia y Mujer "se está trabajando en el I Plan Concilia de la Comunitat Valenciana 2012-2015, cuyo borrador ya ha sido elaborado y está pendiente de aprobación". En el mismo, ha adelantado Ortega, "se contemplan una serie de medidas dirigidas al tejido empresarial, tendentes a sensibilizar a las empresas para facilitar la conciliación, impulsar la adopción de medidas de conciliación por parte de las empresas valencianas, prestando especial atención a las necesidades y recursos de las PYMES y apoyar iniciativas y buenas prácticas relacionadas con la formación y el empleo".
Planes de Igualdad presentados para obtención del visado
En las Políticas de Igualdad de Oportunidades entre mujeres y hombres del Consell, están previstas acciones dirigidas a impulsar la implantación de planes de igualdad en las empresas de la Comunitat, mediante la creación y ejecución de los mismos.
La Ley 9/2003, de 2 de abril, de la Generalitat, para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, tiene por objeto regular y hacer efectivo el principio de igualdad de mujeres y hombres en la Comunitat Valenciana, establecer los principios generales que deben orientar dicha igualdad, determinar las acciones básicas que deben ser implementadas, así como establecer la organización administrativa de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en la Comunitat Valenciana.
En desarrollo de esta Ley, se aprobó el Decreto 133/2007, de 27 de julio, del Consell, sobre condiciones y requisitos para el visado de los Planes de Igualdad de las Empresas de la Comunitat Valenciana.
Hasta ahora se han registrado 204 solicitudes presentadas para la obtención de visado.
3 de octubre de 2012
Cruz Roja inaugura campaña para sensibilizar a población del reto que supone conciliación vida familiar y profesional
MURCIA, 3 Oct. (EUROPA PRESS) -
'Te corresponde. Nos corresponde' es el nombre de la campaña puesta en marcha en el marco de un convenio entre Cruz Roja Española y la Secretaría de Estado de Igualdad, con el objetivo de sensibilizar a empresas y público en general del reto que supone la conciliación de la vida personal, familiar y profesional, no sólo para alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres en el mercado laboral, "sino como beneficio para toda la sociedad y que el camino para alcanzarla es la corresponsabilidad, de personas e instituciones".
Cofinanciada por el Fondo Social Europeo a través del Programa Operativo Lucha contra la Discriminación 2007-2013 y en colaboración con la Obra Social de La Caixa, la campaña tiene entre sus actividades una exposición de imágenes y viñetas, realizadas de forma desinteresada por humoristas gráficos como Nani, Davila, Forges y Padylla, entre otros, "que han sabido reflejar con humor e ironía uno de los grandes retos de nuestra sociedad", ha señalado en su presentación el vicepresidente autonómico de Cruz Roja, Juan Luis Chillón.
A través de estas viñetas, ha agregado, "se pretende sensibilizar sobre las consecuencias que la falta de corresponsabilidad supone para toda la sociedad y especialmente para las mujeres en el mercado laboral".
Tras lo que el vicepresidente autonómico de Cruz Roja ha hecho un llamamiento para que el conjunto del ciudadanía visite esta exposición, que"va a tocar la conciencia", algo, ha subrayado, "que necesitamos para crear lo que denominamos la red social solidaria invisible".
En este sentido, la directora del departamento de Empleo y Formación deCruz Roja, Marisa Gómez, ha explicado que la campaña, que se encuentra en el hospital Reina Sofía de Murcia, se desplazará en los próximos días a Cartagena, Lorca y Totana e incluye también otras actuaciones dirigidas expresamente a las empresas "con el objetivo de promover una reflexión acerca del papel tan relevante que éstas juegan en este ámbito e invitarles a tomar medidas que favorezcan la conciliación".
Finalmente, el director general de Salud de la Consejería de Sanidad y Política Social, Francisco García, ha tachado de "acierto" la iniciativa de Cruz Roja, "desde el punto de vista de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres", y desde la Administración regional, ha concluido, "la vamos a apoyar siempre".
EN CIFRAS
La campaña de sensibilización de Cruz Roja refleja, en base a datos del Instituto de la Mujer de 2010, que el 95,81 por ciento de las personas que no han buscado empleo por razones familiares son mujeres y que el 80,6 por ciento de los contratos a jornada parcial se firmaron con mujeres.
Según el INE, las mujeres representan el 44,5 por ciento de la población española que mantiene un empleo remunerado. El 42,6 por ciento de las mujeres entre 20 y 44 años no tiene descendencia, y de ellas un 19,4 por ciento no quiere tenerla, asegurando un 60 por ciento que tener hijos representa un obstáculo para su trayectoria profesional. A pesar de ello, cada año 380.000 mujeres abandonan el mercado de trabajo frente a 14.000 hombres.
La exposición refleja también que el 94,5 por ciento de las excedencias solicitadas para el cuidado de menores son solicitadas por las mujeres y que las mujeres realizan trabajo doméstico durante 5 horas y 58 minutos frente a las 2 horas y media de los hombres.
Así como que cerca de medio millón de mujeres dedican a la atención de familiares dependientes el equivalente a una jornada laboral (40 horas semanales) durante cuatro-ocho años.
Otros datos, son que el 33 por ciento de las madres se incorporan al puesto de trabajo antes de que abra el colegio y el 59 por ciento termina su jornada después de que los centros educativos cierran sus puertas.
O que el 70 por ciento de las abuelas mayores de 65 años han cuidado o cuidan de sus nietos mientras los padres trabajan, por el que aproximadamente la mitad dedican más de cuatro horas diarios.
Conciliar es posible
Las medidas de conciliación, el equilibrio entre trabajo y familia, es rentable y ayuda a retener a los profesionales. Pero el empresariado español, muy masculinizado, aún no ve sus ventajas. Son las mujeres, sobre todo las directivas, quienes las evidencian
Ana Irusta, alta ejecutiva de banca, puede considerarse afortunada. Está a punto de tener su primer hijo, una niña que llegará al seno de una familia joven en la que, como en tantas otras, ambos cónyuges trabajan fuera de casa gran parte del día. Y sin embargo, Ana no está agobiada. Ve clara la posibilidad de compatibilizar su nueva condición de madre con la responsabilidad de su cargo. Es verdad que juega con ventaja, porque es responsable del Programa de Conciliación y Diversidad de Banesto, una de las escasísimas empresas españolas preocupadas porque sus empleados puedan conseguir un mejor equilibrio entre su vida familiar y profesional. Cuando dé a luz, Ana podrá disfrutar de más permisos que los legalmente establecidos, reducir su jornada, trabajar en casa o pedir una excedencia con la tranquilidad de saber que volverá a ocupar su cargo. Un lujo que casi ninguna empresa pone a disposición de sus trabajadores, que muy pocas mujeres alcanzan y que aún menos hombres ambicionan. Y todo, pese a haberse demostrado que la política de conciliación es una eficaz herramienta de gestión para las empresas que quieran retener a los mejores profesionales.
La maternidad le será más fácil a Irusta que a la mayoría de las trabajadoras españolas, ocupen el cargo que ocupen. Y es que la conciliación laboral -ya no entre empleo y familia, sino entre trabajo y vida personal- es la asignatura pendiente de la sociedad española, acostumbrada a unas largas jornadas laborales que las generaciones jóvenes empiezan a cuestionar. Las últimas promociones del IESE ya han desterrado el salario como el factor principal para obtener un empleo y valoran mucho más otros aspectos como las condiciones de trabajo o la disponibilidad del tiempo, y son las mujeres, especialmente las comprendidas entre 25 y 35 años, las que están poniendo pegas. "No quieren llevar el mismo tipo de vida que sus madres, que también trabajaron", dice Consuelo León, investigadora de la Escuela de Negocios y coautora de La ambición femenina. Cómo re-conciliar trabajo y familia. Sus madres, probablemente, formen parte de esa generación de mujeres que en los setenta y ochenta accedió al empleo cualificado y que ha tenido que superar enormes obstáculos para cumplir como madres, hijas, esposas y ejecutivas.
Ellas lucharon por incorporarse a un mundo laboral separado por sexos. La enseñanza era femenina; ingenierías o empresariado, masivamente masculinos. Hoy sus hijas, si tienen el privilegio de un empleo cualificado y una muy buena formación, derivan su lucha a un plano de igualdad diferente. Ya no es tanto el problema de llegar a terreno vedado, lo es ascender por él y superar las barreras que muchos de sus compañeros no sufren, o no quieren ver. Quizá por eso se las llame de cristal, por su invisibilidad, pese a ser tan cotidianas como el cuidado de la casa y la familia.
Hace poco, Isabel Aguilera, recién nombrada directora general de Google para España y Portugal, narraba en televisión cómo cuando tenía que ir a Barcelona por trabajo y fallaba la canguro llevaba a su hijo pequeño en el avión y lo dejaba en una guardería en la Ciudad Condal. Lucía, tripulante de cabina, también subió al avión alguna vez a su hijo por no tener con quién dejarlo, mientras Marta, profesional en un organismo oficial, hace ingeniería doméstica cada mañana para combinar su horario con el de sus tres hijos. Su caso es reflejo de esos 5.000 hogares españoles en los que, según un estudio del IESE, la incompatibilidad de horarios entre trabajo y escuela es la primera causa de conflicto entre el empleo y la familia, sea cual sea el empleo.
"No tengo problemas económicos, puedo pagar ayuda y dos de mis hijos son ya mayores", dice Marta, "y aun así he concluido que conciliar familia y trabajo es imposible. Si consigo coordinar los horarios de septiembre a mayo, llega junio y no hay colegio por la tarde, o es fiesta, o alguno se pone malo No me puedo imaginar qué hacen las mujeres con menos facilidades".
¿Es imposible la conciliación? Al menos es muy difícil, porque la rápida incorporación de la mujer al mundo del trabajo -más de 2,5 millones en los últimos nueve años- no ha ido acompañada por otros cambios en la organización social. En España es la mujer la que carga con el peso de la casa. Los datos difundidos en marzo por la Oficina de Estadística Europea lo dejan claro: cada española dedica 4 horas y 55 minutos al día a labores domésticas y cuidado de niños y mayores, casi cuatro veces más que los hombres, cuya aportación se centra en cocinar y comprar.
El diferente rol asignado a hombres y mujeres provoca que sean ellas las que más sufren la falta de conciliación. ¿Por qué, si no, cada año 380.000 mujeres, según el INE, abandonan su empleo para ocuparse de la familia, frente a los 14.500 varones que dan ese paso? El equilibrio entre vida familiar y empleo, teóricamente un objetivo para ambos sexos, es en la práctica un asunto mayoritariamente atendido por mujeres. La conciliación, pese a estar en debate tras la proclamación del Plan Concilia y la ley de igualdad, apenas encuentra sitio en el mundo empresarial español, preferentemente masculino.
No parece casualidad que entre las pocas compañías que la han incorporado como una valiosa herramienta para conseguir un mayor compromiso de sus profesionales aparezcan mujeres en la cúpula o a cargo de los recursos humanos. Es el caso de Banesto, pilotado por Ana Patricia Botín, madre de tres hijos y la única presidenta ejecutiva de un gran banco español. Ha hecho de la igualdad una seña de la empresa, ha ampliado el porcentaje de mujeres en plantilla casi 10 puntos y ha nombrado tres directoras territoriales, las primeras en Banesto. "Eso era impensable hace cinco años", dicen en el banco.
El camino hacia la igualdad es "sin retorno", según todos los analistas, y se recorrerá más fácilmente cuantas más directivas se involucren en las empresas. Y para ello, en España hacen falta políticas de conciliación. Krista Walochik, consejera delegada de Norman Broadbent, firma especializada en la búsqueda de directivos, cree que hay un estilo de liderazgo femenino derivado, entre otras cosas, de lo eficaz que ha de ser una mujer que llega a la alta dirección en la gestión de su tiempo. "Donde mandan ellas", dice Consuelo León, "las cosas cambian. Cambia el horario, especialmente el de reuniones y comidas, y cambia el control del gasto interno". El problema es que la presencia femenina en los consejos de administración es escasa, y la cultura de conciliación en las empresas, casi testimonial.
"Se habla más de lo que se hace porque el alto directivo, en su mayoría masculino, no percibe la necesidad de un cambio", dice Juan Carlos Olabarrieta, socio de la consultora Towers Perrin. En su opinión, las empresas están implantando medidas de conciliación que quedan en anécdotas porque no van acompañadas del liderazgo necesario para cambiar la cultura de la presencia por la de los resultados. "El mensaje de las empresas tiene que ser el de 'me interesas como profesional y como persona, me interesa lo que haces'; pero los directivos, sobre todo los de más de 50 años, no han sido educados para enviarlo, sino para 'el estamos aquí para trabajar". Y se da la paradoja de que los españoles tenemos las jornadas de trabajo más largas de Europa y estamos a la cola en productividad. "De nada sirve que la dirección implante una política conciliadora si al empleado que se va antes a casa, su jefe le mira mal", añade Olabarrieta. "Muchas veces tenemos el enemigo en casa". Para este consultor, la conciliación sólo será parte de la esencia de la empresa cuando ocurra una de dos: que la dirija un líder que entienda la complejidad del nuevo entorno, el valor de retener talento y ampliar mercados, o que estalle el conflicto, bien porque se resquebraje el entorno familiar, bien por no poder contar con los profesionales adecuados. El hecho de que en este país, durante muchos años, la demanda de empleo superara a la oferta ha permitido a las compañías contar con un amplio abanico de jóvenes formados donde elegir. Pero algunas empresas se están dando cuenta de que, en un mundo tan globalizado, el elemento diferenciador son las personas, encontrar ciertos perfiles, y no soltarlas. Se dice que cuando una empresa pierde un profesional, por la puerta sale un valor igual a dos veces su salario.
"El talento de verdad es escaso", afirma Walochik. "En Inglaterra hay que buscarlo debajo de las piedras. Y es cuestión de tiempo que aquí pase lo mismo". Cuando ocurra, muy pocas empresas habrán hecho los deberes. Las que van tirando del carro son algunas grandes empresas, las integradas en sectores tecnológicamente muy avanzados -comunicaciones, financiero y farmacéutico, entre ellos- y las filiales de algunas multinacionales que implantaron hace años la política de conciliación. Como IBM, que en los primeros ochenta contaba ya en España con flexibilidad horaria. Hoy su programa ofrece, incluso, un año sabático percibiendo el 25% del salario y con garantía de reincorporación. Otras medidas, como el teletrabajo, son el pan de cada día: un tercio de los empleados de IBM en el mundo trabaja fuera de la oficina, y quienes lo hacen sienten que su productividad ha subido (el 90% de los casos), y también su motivación, su compromiso y su satisfacción en el trabajo.
"No lo hacemos por moda", dice Pedro Pastor, director de recursos humanos, "sino por convencimiento de que el uso de las tecnologías permite organizar el trabajo de otra manera y aumentar la productividad. En vísperas de Fallas, yo tenía dos personas de la oficina de Madrid trabajando desde su casa en Valencia. Al cliente no le afectaba, a IBM tampoco, y los dos profesionales estaban encantados de haber podido ir a sus casas sin tragarse el atasco".
Lejos de pensar que las reducciones de jornada, la flexibilidad en los permisos o el teletrabajo cuestan dinero y competitividad, las empresas que han sabido gestionarlos sólo ven ventajas. En Sanitas -otro ejemplo-, la jornada semanal es de 33 horas, hay excedencia estival para cuidar niños, 30 días laborables de vacaciones , y tiene un índice de absentismo del 3%, frente al 5% de sus competidoras, y la mitad de rotación de personal. "Es más rentable trabajar con gente que pueda equilibrar sus necesidades personales con su puesto", afirma la directora de recursos humanos, Coral González. "Lo que ocurre es que la conciliación tiene tres patas: la de la empresa, que tiene que darse cuenta de que el modelo anterior se ha acabado; la del trabajador, que tiene que demostrar su capacidad de gestionar su tiempo y su eficacia, y la de la sociedad, que tiene que adaptarse a la nueva cultura". Y en esa adaptación, la mujer se ha convertido en un importante agente de cambio, en tanto es menos proclive a los largos almuerzos y las reuniones tardías y más a una nueva forma de trabajar.
Ana Barquero lo hace. Es bióloga, y la multinacional en la que trabaja le da flexibilidad total. Si quisiera podría trabajar desde casa todos los días, "pero eso es complicado porque tendría a los niños encima", afirma. Ha optado por trabajar dos días en casa y el resto acudir a la oficina tras dejar a sus hijos, de cuatro y dos años, en el colegio. "Con este sistema trabajo muchas más horas. Hay veces que después de acostar a los niños sigo enganchada y me dan las tantas. Pero no lo cambiaría por nada", dice. Entre otras cosas porque le permite solucionar los tres puntos negros de la conciliación, según la Encuesta de Compatibilización Familia-Empleo, realizada por la socióloga Constanza Tobío: las enfermedades de los niños (citadas en el 36,5% de los casos), la falta de coordinación con el horario colegial (23,6%) y las vacaciones escolares (20,8%).
Ni las grandes compañías, ni los consultores creen que la propuesta de la Comisión para la Racionalización de Horarios, de la Fundación Independiente y del Plan Concilia del Gobierno para la Administración Pública de que todas las oficinas cierren a las seis de la tarde sea la solución, aunque ayudaría. Más bien apuestan por una gestión flexible en la que un conjunto de medidas sirva de referencia, y luego se estudien en función de cada caso, las posibilidades de la empresa y la eficacia del trabajador. Pero ya hay firmas que intentan impulsar jornadas más razonables. En Novartis sólo se pueden convocar reuniones hasta las 17.30 y nunca en viernes por la tarde. En Sanitas, si un grupo sale más tarde de lo normal se estudian las causas y se procuran evitar. Y en Sony se llegó a advertir a un adicto al trabajo de que si seguía con sus largas jornadas no ascendería. ¿Por qué promocionar a quien necesita más horas para acometer su tarea?
Entidades como Caja Madrid y La Caixa permiten a determinados colectivos acercar su lugar de trabajo a su domicilio, y son comunes medidas como la instalación de gimnasios en las empresas, o de guarderías, seguros, ayudas económicas, planes de pensiones, extensión de permisos Pese a todo eso, "si quieres buscar a una de las personas más estresadas del mundo", dice Krista Walochik, "busca una licenciada, de 35 a 40 años, con dos hijos y trabajando. Si quieres buscar a una de las más satisfechas con su vida", continúa, "espera a que esa mujer tenga 60 años". Verá que ha sido capaz de desarrollar su carrera profesional y su condición de madre. Lo más difícil habrá pasado.
Maria Glòria Llàtser: "Saber conciliar requiere una cierta actitud mental".
Gerente de Optimiza. 35 años, dos hijos. Licenciada en filología y diplomada en gestión de empresas. Tiene a ocho profesionales en plantilla, a los que ofrece toda la flexibilidad posible. "Las medidas que más cuesta implantar son las que tienen perspectiva de género aguda".
Dirigía una empresa tecnológica con más de 50 empleados y nunca había tenido problemas por ser mujer. "La venda se me cayó al quedar embarazada de mi segundo hijo", dice. Entonces aparecieron las dificultades para equilibrar una plena vida laboral con la familiar. Abandonó la firma que había pilotado ocho años. En 2003 funda Optimiza, y se mete, precisamente, en el campo de la conciliación. Hoy su consultora es de las pocas especializadas en "un mercado muy pequeño aún, pero sin marcha atrás", y ella disfruta del crecimiento de su empresa y del de sus hijos. "Algunos días puedo ir a buscarles al cole, otros trabajo en casa y otros tengo que viajar". Admite que su posición le da facilidades, pero cree que conciliar requiere cierta "actitud mental". "Yo concilio bien. Soy privilegiada".
Ana Hirsuta: "Hasta que ellos no se acojan a las medidas de conciliación nos seguiremos autodiscriminando".
Licenciada en económicas y máster en administración de empresas por ICADE, entró en Banesto hace nueve años. Hoy es responsable de recursos humanos. Tiene 36 años y 1.100 personas a su cargo. Trabaja 40 horas semanales entre casa y oficina. No convoca reuniones después de las 17.00 ni los viernes por la tarde, y no telefonea más tarde de las 19.00.
En 2002, cuando Banesto pergeña su plan de conciliación, las mujeres sólo suponían el 24% de la plantilla. "Si el talento se reparte igual entre ambos sexos, ¿por qué tenía que haber ese desequilibrio?", se pregunta. Cuatro años después muestra los resultados del plan. Las mujeres copan el 33% de los puestos y son más de la mitad de las candidatas a un empleo. Es la cara amable de un programa diseñado para atraer y retener a los mejores. La cruz es que muy pocos hombres utilizan las medidas de conciliación. De 9.100 empleados sólo tres varones han pedido excedencia, únicamente uno ha solicitado reducción de jornada y ha habido cuatro permisos por paternidad. "Si sólo nosotras tomamos las medidas nos seguiremos autodiscriminando. Hasta que ellos no las usen, no estaremos en igualdad de condiciones", dice. "Tengo ideas para intentarlo, pero poco podemos hacer porque es una decisión individual. Parece que ellos no sienten tanto esa necesidad de conciliar".
Amparo Moraleda: "hay que asumir riesgos"
Casada, con 41 años y dos hijas, es presidenta de IBM en España, Portugal, Grecia, Israel y Turquía, con 9.500 empleados. Procura no faltar a las cebraciones de sus hijas. No sabría decir cuánto trabaja: "El trabajo es más un estado mental que estar en la oficina".
Se ha convertido en el paradigma de la mujer de éxito profesional. En su caso, dice, la diferencia con otras ejecutivas que se han quedado en el camino es no haber tirado la toalla, tener una buena preparación -es ingeniera industrial y máster en administración de empresas por el IESE- y una firme resolución. "En esos momentos negros, cuando con un bebé y una niña de dos años estás a punto de abandonar, mi madre me recordó cuánto me había costado llegar. 'Tienes fuerza, tira hacia adelante'. Y lo hice". Reconoce que trabajar en una organización con larga experiencia en la cultura de la igualdad ha sido fundamental. Sus hijas, de 11 y 9 años, requieren presencia, por lo que trabaja en casa cuanto puede, y "para liderar con el ejemplo" no convoca reuniones a última hora. Ha contado con la ayuda de su marido: "Un excelente profesional, al que no le ha importado mi visibilidad", dice. Convencida de que las empresas han de ser flexibles, advierte del freno que se ponen a sí mismas muchas profesionales. "Hay que tener voluntad de asumir riesgos, sin barreras mentales a priori". Cree que pronto su caso dejará de ser singular.
Rosa Jarillo: "Hay que dar el do de pecho en las 'pymes".
Directora gerente de Decepal, a la que llegó en 2000 como directora comercial y de recursos humanos. Con 49 años, tiene a su cargo a sus padres y a un hermano discapacitado. Celebra todas las reuniones por la mañana. En la empresa no se trabaja los viernes por la tarde.
En esta distribuidora de alimentación y menaje lo han entendido. La palabra clave es flexibilidad. Su pequeño tamaño, con 35 empleados, hace que hablar de planes de conciliación sea casi excesivo, pero conciliar es lo que se lleva a cabo con medidas muchas veces a la carta. "Lo que hacemos, en realidad", dice Jarillo, "es aplicar el sentido común". Decepal es una excepción en el masculinizado mundo empresarial. En su consejo se sientan cinco mujeres y un hombre, y en su comité de dirección, ellas ganan por dos a uno. Quizá eso haya ayudado a la puesta en marcha de una manera de gestionar que no muchas pequeñas y medianas empresas se pueden permitir. "En conciliación, donde hay que dar el do de pecho es en las pymes, que son el tejido empresarial de este país y, sin embargo, cuentan con poco apoyo de la Administración y de las organizaciones empresariales", dice Rosa. El tamaño de la empresa permite mayor cercanía al trabajador y más rapidez en la toma de decisiones, inspiradas a veces por la plantilla. "Fueron los empleados los que pidieron no cerrar en agosto y poder elegir vacaciones en julio, y las ventas en verano han aumentado un 65%".
Carmen Bravo: "Con las medidas conciliadoras como muletas en que apoyarse, muchas llegarían más lejos".
Estudió historia, pero su profesión es técnico de rayos. Soltera, de 52 años, su responsabilidad familiar principal es la atención a su madre. Preocupada por la conciliación, cita a las jóvenes que con contrato temporal quedan embarazadas. "Casi nunca las renuevan".
Cree que si en la negociación de los convenios hubiera más mujeres, la regulación del tiempo en las empresas sería más flexible. "Los hombres no ven necesidad de cambiar porque como están las cosas les va bien". Proveniente de la sanidad, con mayoría femenina, destaca la dificultad de encontrar médicas jefas de área, directoras de hospital o de investigación. Muchas se quedan en el camino, cuidando a su familia o sacrificando su carrera por la de su esposo. "Con las medidas conciliadoras como muletas en que apoyarse hubieran llegado más lejos". Y sin la discriminación, especialmente la salarial, que provoca, a su juicio, que en caso de tener que elegir entre el trabajo de él o de ella, sea el primero el más rentable. Atónita por la resistencia de la patronal, está esperanzada con la ley de igualdad y con la corresponsabilidad de las nuevas generaciones. Porque si conciliar es difícil para las directivas, que pueden pagar ayuda, más lo es para las trabajadoras de menor poder adquisitivo.
Invertir en la familia
La familia continúa siendo un escenario básico de socialización para las personas. Lo que ha cambiado son las estructuras familiares y las relaciones en su seno. Los modelos familiares en Cataluña son plurales y, a menudo, diferentes durante la vida de una persona. La familia extensa, formada por varios núcleos en una misma vivienda, es prácticamente nula, pero la percepción de familia amplia continúa existiendo aunque no haya convivencia.
Lo que está en juego ahora es la seguridad de las familias, la autonomía y las oportunidades de todos sus miembros. La progresiva incorporación de la mujer al trabajo remunerado no ha comportado una suficiente reflexión de valores de la vida familiar.
Hemos de dar más valor social a los trabajos domésticos. En una sociedad mercantilista en la que el valor se mide con dinero, el trabajo dentro de la casa ha sido invisible. ¿Quién sabe, por ejemplo, que el impacto económico del trabajo doméstico en Cataluña en el año 2000 representó más de doce billones de pesetas, según un estudio del Institut Català de la Dona?
Demasiado tiempo se ha perpetuado la línea divisoria entre el espacio público y el privado. Trabajo es igual a ocupación en el mercado y se sitúa en el ámbito de la masculinidad; la casa y los cuidados hacia quienes los necesitan -niños y personas mayores-, en el de la feminidad.
La política tiene que dar valor social al trabajo doméstico y ha de llevar a cabo acciones para que todos puedan intervenir, cambiar la asociación casa-cuidado-mujer por casa-cuidado-hombres y mujeres y sociedad. Invertir las políticas de ayuda familiar es desterrar definitivamente la separación entre lo público y lo privado que ha servido para justificar la baja inversión en programas familiares y de servicios sociales para perpetuar la separación de roles.
Invertir en seguridad en las familias es apostar para priorizar la calidad de vida de las personas y dar valor a la proximidad.
Invertir en políticia familiar es reconocer el trabajo emocional dentro de la casa, darle valor y ejercer la responsabilidad pública para crear los escenarios de tranquilidad para que éste pueda ser de calidad.
Intervenir en política familiar consiste en dar libertad y oportunidades a todos sus miembros. A los niños y jóvenes que necesitan ambientes familiares tranquilos y servicios socioeducativos de calidad. A las mujeres que quieren compartir las responsabilidades sin renunciar a un proyecto personal profesional de vida. A las mujeres y hombres que desean tener hijos y quieren conciliar la vida laboral con la familiar. A las parejas que empiezan y que trabajan en precario y el precio de la vivienda les limita la autonomía. A gente mayor y a personas con disminuciones con derecho a servicios de soporte y a compartir el afecto y cuidado con la familia, pero no desde la obligatoriedad. A los abuelos y abuelas que quieren tener cuidado de los nietos sin sustituir a los padres.
Es urgente actuar desde muchos ámbitos, porque corremos el riesgo de hacer una regresión en este proceso de democratización de las familias y en la corresponsabilización en el trabajo doméstico.Dejar en manos únicamente de los mercados la integración emocional y la provisión de bienes y servicios porque no tenemos tiempo para la vida familiar sería incurrir en un grave peligro.
¿Cuáles son las acciones políticas prioritarias que proponemos?
Proponemos tres bloques de medidas: las destinadas a cambios en la gestión del tiempo para conciliar la actividad laboral y la vida familiar, las prestaciones económicas directas para los hijos y los servicios para niños y jóvenes y para las personas con dependencia.
-El mundo laboral ha de tener en cuenta que los trabajadores son al mismo tiempo padres y madres, cuidadores y cuidadoras y ha de hacer fácil la conciliación horaria entre el trabajo renumerado y el de la casa. Ha de ser compatible la productividad con la flexibilidad horaria. El padre ha de poder disfrutar de un mes de permiso por 'paternidad' adicional a los cuatro meses actuales, con la idea de que todos los padres puedan cuidar a sus hijos en los primeros seis meses y que el padre viva desde los primeros días de vida de su hijo los espacios emocionales de cuidado históricamente exclusivos de las madres. Los sectores empresariales han de participar activamente en esta conciliación.
-Universalizar las prestaciones económicas a todas las familias que tienen hijos menores de 18 años como reconocimiento de que tener hijos es, además de un bien privado, un bien público.
-Garantizar los servicios educativos para todos los niños y jóvenes desde el mundo local. Jardines de infancia para todos, de calidad, que colaboren con las familias en esta etapa de los tres primeros años de vida de los niños.
-Invertir en servicios de ayuda a domicilio y servicios alternativos a la casa propia para todas las personas con dependencia.
-Ayudas a la vivienda para familias con pocos recursos económicos y más facilidades para las parejas jóvenes.
La implantación de estas medidas tiene un coste económico que puede superar los 300 millones de euros el primer año y los 1.200 millones el cuarto año. Será necesario un gran acuerdo político y social, desde Cataluña y probablemente en todo el Estado, pero estamos seguros de que será la mejor inversión para la cohesión social. Y ello revertirá en la creación de puestos de trabajo en los servicios de proximidad. Todos los proyectos políticos ambiciosos necesitan de acuerdos amplios, no sólo entre las formaciones políticas, sino con los agentes sociales. Éste es el proyecto que queremos liderar.
Marina Geli Fàbrega es diputada y consejera de Bienestar Social del gobierno alternativo de Pasqual Maragall.
“La conciliación laboral es sinónimo de éxito y liderazgo”
"La cocina es como la conciliación empresarial. Hay que saber mezclar los ingredientes para que a todos los comensales les guste el plato". Con estas palabras ha comenzado Roberto Martínez, presidente de la Fundación Másfamilia, la presentación hoy en Madrid de un estudio de la organización que asegura que las compañías que ponen en marcha medidas como la flexibilidad de horarios, seguro de vida, aumento de días de vacaciones o seguro médico incrementan tanto el bienestar como la productividad de los trabajadores.
Más de cien grandes empresas -las llamadas empresas efr, que han implantado una serie de medidas innovadoras-han colaborado para la elaboración de este informe mediante un cuestionario y los resultados han sido que la mayoría de los trabajadores demandan mejoras en la calidad del empleo y flexibilidad temporal y espacial. Además, en el estudio queda patente que aquellas compañías que ponen al servicio de los trabajadores una serie de ayudas, como material escolar o servicios de salud, son más activas que aquellas que "siguen encasilladas en un sistema antiguo, fallido y caduco. La conciliación laboral es sinónimo de éxito y liderazgo", ha comentado Martínez.
Para Dulce Subitat, de Mutua Madrileña, "la empresa debe asumir su responsabilidad social ante sus trabajadores, un modelo que se adecúe a los empleados y a sus necesidades. Solo así habrá una mayor rentabilización del sistema productivo". Algunas de las empresas que han participado en 1000-1 recetas para conciliar van más allá y han implantado, entre sus profesionales, una serie de propuestas que suponen un escaso coste para la empresa y un gran beneficio para el trabajador, como la incorporación progresiva tras la baja de maternidad, el walking meeting -reunirse en espacios verdes para fomentar la creatividad- o desayunos de empresa en vez de largas comidas.
El estudio subraya que España aún está lejos de algunos países europeos, como Holanda o Finlandia, ambos a la cabeza de los nuevos modelos empresariales. En España solo el 8% de las compañías han adoptado el teletrabajo como una herramienta laboral más. Carlos Delgado, presidente del grupo Compasa, comenta que "en España todavía existe ese miedo a trabajar a distancia utilizando las nuevas tecnologías. No sabemos trabajar sin la presencia del jefe y sin el empleado".
Para Delgado es importante el factor de la productividad. "Está demostrado que las empresas que más pagan no son las que mejor empleados tienen, de ahí que haya que motivar al trabajador con incentivos. La empresa debe animar a sus empleados para que sean ellos mismos los que quieran invertir con sus capacidades en la empresa, y no lo contrario".
16 de septiembre de 2012
Servicios Sociales quiere que el horario laboral coincida con el de los países más productivos
El Gobierno propone un pacto para racionalizar el horario laboral.
Superar el 'presentismo laboral' nos ayudaría a lograr la conciliación familiar.
Los expertos aseguran que el cambio conlleva además reordenar "nuestras propias vidas" y los hábitos sociales.
Es una cuestión de bienestar colectivo, pero también de rendimiento económico
Es necesario poner en hora los relojes laborales con los países más productivos
Es necesario poner en hora los relojes laborales con los países más productivos
El secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Juan Manuel Moreno, ha propuesto "formalizar un gran pacto entre todos" para racionalizar los horarios y homologarlos con el resto de los países europeos, que tienen una productividad mayor que España.
Durante la presentación del VI Congreso Nacional para Racionalizar los Horarios Españoles, que se celebrará en el Ministerio de Sanidad el 9 y 10 de octubre, Moreno ha defendido un cambio de modelo laboral.
"Es una cuestión de bienestar colectivo, pero también de rendimiento económico", ha destacado el responsable de Igualdad, quien ha recordado que "España es uno de los países de Europa en los que más horas se trabaja y sin embargo tiene los índices de productividad más bajos", según Eurostat, la oficina comunitaria de estadística.
Moreno ha planteado la necesidad de superar el "presentismo" laboral, por el que los trabajadores permanecen muchas horas en el lugar de trabajo, sin que se traduzca en una mayor rentabilidad.
Comisión parlamentaria
En el contexto de crisis económica, ha reconocido la dificultad de la puesta en marcha de medidas de racionalización de horarios y de conciliación, aunque ha apelado a políticos, empresarios, sindicatos y medios de comunicación, entre otros, a que se sumen a este reto.
Fuentes de este departamento han explicado que el Gobierno está hablando con empresarios y otros agentes sociales para obtener un compromiso de todos los sectores implicados y contar con su presencia en una comisión parlamentaria que analice cómo se puede conseguir una conciliación real y efectiva.
"Es necesario homologar los horarios con los vecinos europeos y poner en hora los relojes laborales con los países que son más productivos que nuestro país", ha asegurado Moreno, quien ha recordado que también habrá que reordenar "nuestras propias vidas" y los hábitos sociales.
Más allá del trabajo
En este sentido, ha citado el debate sobre los horarios de las retransmisiones de fútbol y de acontecimientos deportivos y ha opinado que "no tiene ningún sentido" que se programen a las "once de la noche de un domingo o un lunes".
"Eso supone hacer que se retrasen los horarios de los aficionados y sus familias, que se acuesten más tarde, que rompan esa normalidad horaria y al día siguiente cuando se levanten vayan más cansados al trabajo; eso genera conflictividad familiar y laboral, porque se llega más cansado y por tanto pueden ser menos productivos".
Moreno ha invitado a "buscar fórmulas que sean sensatas" en cualquier ámbito y sector porque se puede y se debe "hacer mucho por cambiar los horarios y hacerlos más racionales".
Durante la presentación del VI Congreso Nacional para Racionalizar los Horarios Españoles, que se celebrará en el Ministerio de Sanidad el 9 y 10 de octubre, Moreno ha defendido un cambio de modelo laboral.
"Es una cuestión de bienestar colectivo, pero también de rendimiento económico", ha destacado el responsable de Igualdad, quien ha recordado que "España es uno de los países de Europa en los que más horas se trabaja y sin embargo tiene los índices de productividad más bajos", según Eurostat, la oficina comunitaria de estadística.
Moreno ha planteado la necesidad de superar el "presentismo" laboral, por el que los trabajadores permanecen muchas horas en el lugar de trabajo, sin que se traduzca en una mayor rentabilidad.
Comisión parlamentaria
En el contexto de crisis económica, ha reconocido la dificultad de la puesta en marcha de medidas de racionalización de horarios y de conciliación, aunque ha apelado a políticos, empresarios, sindicatos y medios de comunicación, entre otros, a que se sumen a este reto.
Fuentes de este departamento han explicado que el Gobierno está hablando con empresarios y otros agentes sociales para obtener un compromiso de todos los sectores implicados y contar con su presencia en una comisión parlamentaria que analice cómo se puede conseguir una conciliación real y efectiva.
"Es necesario homologar los horarios con los vecinos europeos y poner en hora los relojes laborales con los países que son más productivos que nuestro país", ha asegurado Moreno, quien ha recordado que también habrá que reordenar "nuestras propias vidas" y los hábitos sociales.
Más allá del trabajo
En este sentido, ha citado el debate sobre los horarios de las retransmisiones de fútbol y de acontecimientos deportivos y ha opinado que "no tiene ningún sentido" que se programen a las "once de la noche de un domingo o un lunes".
"Eso supone hacer que se retrasen los horarios de los aficionados y sus familias, que se acuesten más tarde, que rompan esa normalidad horaria y al día siguiente cuando se levanten vayan más cansados al trabajo; eso genera conflictividad familiar y laboral, porque se llega más cansado y por tanto pueden ser menos productivos".
Moreno ha invitado a "buscar fórmulas que sean sensatas" en cualquier ámbito y sector porque se puede y se debe "hacer mucho por cambiar los horarios y hacerlos más racionales".
16 de julio de 2012
Las medidas de conciliación siguen sin favorecer la igualdad en las empresas
Un 94,5% de mujeres se acogen al plan por la escasa colaboración de su pareja
Las medidas para alcanzar la conciliación de la vida familiar y laboral avanzan y se extienden, pero en su aplicación aún quedan espacios oscuros sobre los que trabajar. Aunque en la mayoría de las empresas y entre los mandos superiores se afrontan estas medidas de forma positiva, todavía el 14,1% de los jefes de quienes se acogen a una excedencia o a una reducción de jornada —en su mayoría, mujeres— se muestran beligerantes ante este derecho y en el 36,8% de los casos el entorno laboral de trabajadores se lo han tomado mal, muy mal o regular.
Las medidas para alcanzar la conciliación de la vida familiar y laboral avanzan y se extienden, pero en su aplicación aún quedan espacios oscuros sobre los que trabajar. Aunque en la mayoría de las empresas y entre los mandos superiores se afrontan estas medidas de forma positiva, todavía el 14,1% de los jefes de quienes se acogen a una excedencia o a una reducción de jornada —en su mayoría, mujeres— se muestran beligerantes ante este derecho y en el 36,8% de los casos el entorno laboral de trabajadores se lo han tomado mal, muy mal o regular.
Mujeres y hombres se dirigen a su puesto de trabajo en la sede central de la Administracion vasca, en Vitoria. / L. RICO
Es más, todavía el 17,5% reconoce que apostar por medidas de conciliación les ha dañado su proyección laboral —el 16,8% en las excedencias y el 19,3% en las reducciones de jornada—. Esta es una de las siete conclusiones de un estudio del Departamento de Empleo y Asuntos Sociales realizado con 1.602 personas que entre 2002 y 2009 se acogieron a alguna de las ayudas económicas del Ejecutivo para reducir la merma de ingresos que pueden generar a la economía familiar una excedencia o una reducción de jornada: “La utilización de las medidas de conciliación tiene repercusiones negativas en el desarrollo profesional, afectando prioritariamente a las mujeres”. Eso sí, el 82% niega que haya tenido incidencia en su trayectoria.
El estudio pone sobre la mesa que en el 45,1% de los casos, las empresas han colaborado poco o nada para materializar las medidas de conciliación. Solo en la mitad de las reducciones de jornada se ha contratado a alguien, con el consiguiente incremento de la carga de trabajo tanto para el trabajador inmerso en la reducción —más de un tercio, el 37,4% asegura que hace el mismo trabajo que sin la reducción y de este grupo el 51,8% se confiesa estresado— como para sus compañeros. En el caso de las excedencias, se cubre el 68%.
Frente a la cara menos amable de las medidas de conciliación, el estudio arroja también resultados positivos: en el 97,6% las medidas de conciliación son aplaudidas en el seno de las familias, y el 90,6% de los titulares de las ayudas asegura que repetiría la experiencia. El resultado es que en Euskadi, las ayudas han experimentado un crecimiento paulatino entre 2002 y 2009 (salvo un parón en 2007), los ejercicios estudiados. El 72,9% de las personas que solicitaron la ayuda económica se acogieron a una reducción de jornada (medida que se prolongó, por término medio, durante casi tres años y medio) y el 26,4% a una excedencia (de dos años y cerca de cuatro meses). Solo el 0,07% optó por las ayudas para contratar a terceros, una alternativa que está vigente desde 2007. Estas últimas se han utilizado en 435 casos en los dos ejercicios que llevan en vigor, mientras que se han registrado 17.652 excedencias y 46.698 reducciones de jornada.
Estos recursos han alcanzado, por tanto, a un importante número de la sociedad vasca que, sin embargo, no considera que sirvan para alcanzar el objetivo por el que fueron creados: lograr la igualdad efectiva entre mujeres y hombres. Entre los entrevistados, el 60% considera que las medidas fomentan poco o nada la igualdad. Una de las razones es el elevado número de mujeres que se acogen a estas opciones, el 94,5% —que, por otro lado, entre las barreras para la conciliación ponen en último lugar la escasa colaboración de su pareja, con un 10,9%—. Entre los hombres titulares de la ayuda entrevistados, el 72% sí las considera un impulso a la igualdad. La presencia de ellos solo aumenta —como solicitantes de una ayuda— cuando se trata de ayudas destinadas a contratar a otra persona.
¿Por qué mujeres? La mayoría de las familias (nueve de cada diez) asegura que la decisión de quién se acoge a las medidas de conciliación pivota en torno a factores como la situación laboral, los ingresos que tiene cada uno, la precariedad… Algo que lleva, según denuncia el estudio, a asumir roles patriarcales y a que sean ellas las que reduzcan su jornada laboral o aboguen por una excedencia, ya que las mujeres cobran tradicionalmente menos que los hombres (según un informe de CC OO de este año, existe una brecha salarial del 28,4%, lo que hace que ellas tengan que trabajar 102 días más que ellos para cobrar lo mismo). Eso sí, existe un sorprendente 10,8% de mujeres encuestadas que asegura que son ellas mismas las que tienen que acogerse a las medidas. El estudio menciona entre las razones un “sentimiento de maternidad exclusivista” entre algunas mujeres, así como un recelo de los hombres a sumarse a estas medidas por el rechazo social que perciben que tendrían.
Mujeres por mayoría aplastante
El perfil del solicitante de ayudas para la conciliación es el de una mujer (94,5%) que reside en la misma provincia en la que trabaja (90%) con estudios superiores (el 89% cuenta con, al menos, un título de FP o el Bachillerato) y que vive en pareja (96,9%). Es el cónyuge del titular de la ayuda quien ostenta un cargo superior en el trabajo, a menudo relacionado con las profesiones liberales, mientras que el titular ocupa puestos de baja cualificación. Quienes solicitan las ayudas a la conciliación trabajan mayoritariamente en el sector privado (el 79,8%, se corresponde con el peso de las empresas frente al empleo público, aunque su presencia ha ido creciendo) con un contrato fijo en el 91,1% de los casos y en el 89,4% a tiempo completo. Se acogen a estas alternativas por tener dos hijos (son el 54,4% de los casos, el 36,8% son familias con uno y en el 8,7% son tres hijos o más). Solo en el 4,1% de los casos tienen una persona dependiente en casa.
En el plano económico, la mayoría de las personas que solicitan la ayuda económica por haberse acogido a medidas de conciliación gana entre 1.000 y 2.000 euros mensuales, pero el estudio recaba datos de la progresión de esos ingresos en los años siguientes. El resultado es que ha crecido el número de personas que cobran menos de 1.000 euros al mes, son ya el 49,2%. Entre estos ingresos y el de la pareja, las familias cuentan con ingresos entre 1.600 y 4.000 euros mensuales en casi nueve de cada diez casos cuando piden la ayuda. Conforme pasan los años pasan a ser ocho de cada diez, pero la mayoría sigue ingresando entre 2.100 y 3.000 euros al mes.
Las cifras
Entre 2002 y 2009, de las personas que solicitaron la ayuda económica para medidas de conciliación, 17.652 las pidieron por excedencias y 46.698 por reducciones de jornada. En 435 casos se solicitó para contratar a terceros.
Las solicitudes siguen creciendo. Solo en los diez primeros meses de 2011 se concedieron 26.713 ayudas.
El 94,5% de quienes las pidieron entre 2002 y 2009 son mujeres.
Las ayudas han sufrido un recorte del 7%. Una excedencia, por ejemplo, ha pasado de 3.500 a 3.255 euros.
Hasta 2010 las cuantías de ayuda eran superiores para hombres que para mujeres, con el fin de animar a los primeros a acogerse a las medidas. Se eliminó esta discriminación positiva por no dar resultados.
La inmensa mayoría de quienes siguen la experiencia, dispuestas a repetir
16 de mayo de 2012
Los recortes en la enseñanza infantil dificultan la coinciliación
Los Institutos de Educación Secundaria, principales protagonistas de las recientes protestas de la denominada marea verde, no son los únicos afectados por los recortes de algunas comunidades autónomas. Los centros que acogen a los niños de 0 a 3 años también sufren las consecuencias de los ajustes y, con ellos, ven mermada la conciliación de la vida laboral y familiar.
En España, según datos del Gobierno, hay 8.062 centros de Educación Infantil que atienden a casi medio millón de alumnos. De ellos, más de la mitad (4.122) son privados. Además de la histórica escasez de plazas públicas, los ajustes de este curso han limitado la financiación a los ayuntamientos que gestionan las antiguas guarderías y reparten las ahora reducidas partidas de ayuda a las familias.
El Gobierno de Esperanza Aguirre en Madrid ya "probó" la efectividad de los recortes en este sector en 2008, cuando empezó a "reducir espacio y personal, y a aumentar la precariedad del empleo", según la presidenta de la Junta de Portavoces de Educación Infantil 0-6 años, Carmen Ferrero. "Lo que están haciendo ahora con los institutos ya lo hicieron con Infantil entonces; los pequeños sirvieron de prueba", lamenta.
La consejería de Lucía Figar ha reducido este curso los horarios de apertura de las Casas de Niños (centros públicos para niños de 1 a 3 años) de 30 horas semanales a 24. Asimismo, en la Orden de organización de estos centros, este año ha desaparecido la obligatoriedad de dedicar tres horas al "trabajo en las familias", aunque permanece la obligación de reunirse con los padres una vez por trimestre.
"La Administración sigue teniendo el concepto de guardería, no de escuela infantil", lamenta el presidente de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos Giner de los Ríos, José Luis Pazos. "En una reunión cada tres meses los profesores sólo pueden contar a los padres las incidencias graves, no el proceso adaptativo del niño", añade. La plataforma 0-6 denuncia que Aguirre ha reducido un 20% las partidas de los ayuntamientos que gestionan las Casas de Niños. Los consistorios encargados de los Centros de Educación Infantil recibirán un 7% menos.
"Cada vez hay menos personal con nuestros hijos; antes había dos profesionales por aula y ahora sólo hay uno y una chica de prácticas para las seis aulas", explica Lourdes Montero, madre de la escuela Acuarela, en San Fernando de Henares (Madrid). Montero es además profesora en otra escuela infantil. "Cada vez tenemos menos material, menos instrumentos para pintar, para jugar...", relata. "Desde 2001 no se han convocado plazas para escuelas infantiles en Madrid; se ha extendido la precariedad en esta profesión y yo, con suerte, seré interina toda la vida", lamenta
El Ayuntamiento de Alcorcón (Madrid) llevaba desde noviembre de 2010 sin pagar a sus escuelas infantiles. El municipio pagó ayer de golpe 300.000 euros, pero la comunidad sigue sin saldar una deuda que ascendía al millón de euros. "Ya no pueden pagar a los trabajadores", denuncia Antonio Pardo, padre de dos niños de este pueblo. "Imagínate lo que supone dejar a tus hijos con trabajadores que no están cobrando", añade. Marta Moya, otra de las madres afectadas, denuncia que "más de mil bebés pueden quedarse sin escuela a finales de mes".
Mientras los usuarios de las escuelas públicas lamentan los recortes, el Gobierno de Aguirre destina parte del presupuesto educativo a cheques para las familias que llevan a sus hijos a centros privados. Así, el presupuesto destinado este curso para tal fin asciende a 34 millones de euros. Por norma general, cada familia beneficiaria recibirá unos cien euros al mes.
"Madrid no gasta menos. Sólo gasta menos en la pública", denuncia Ferrero. "Faltan 30.000 plazas públicas para dar cabida a todos los que las necesitan y, aunque es cierto que han creado centros nuevos en los últimos años, las instalaciones están en suelo público, pero la gestión es de empresas privadas en las que prima más su proyecto económico que pedagógico", denuncia la presidenta de la Junta de Portavoces. "La Educación Infantil es la base de todo lo demás. Si la Administración no dedica esfuerzos en esta primera etapa, no puede haber después calidad en la enseñanza", advierte.
Aguirre no es la única que apuesta por la privada. En Castilla y León, "la Junta establece exenciones fiscales por el pago del centro infantil", afirman fuentes del Gobierno autonómico (PP). La oposición (PSOE) denuncia el continuo tijeretazo de la Junta en las subvenciones a los consistorios. Ángela Marqués, portavoz socialista, asegura que en 2010 hubo una rebaja respecto a 2009 del 22,25% y que en 2011 la reducción fue del 50%. "El Gobierno autonómico ya ha trasladado a los ayuntamientos que el año que viene no habrá subvenciones", añade.
Sin conciliación
Fuentes de la Junta niegan el recorte y aseguran que las subvenciones se han ajustado "a plazas y niños". Los socialistas acusan a la Junta de desviar el problema a los municipios y, sobre todo, a las familias. Además de los 500 euros que puede llegar a costar una plaza infantil, la Junta redujo las ayudas por nacimiento de hijo, flexibilización de horarios y reducción de jornada por paternidad
"La Junta otorga cada vez menos dinero a los ayuntamientos y esto tiene consecuencias: la reducción de la calidad en la base del sistema educativo y la subida de cuotas de las escuelas", explica Pablo Gerbonesco, presidente de Federación de Asociaciones Vecinales de Valladolid. "Además, a muchos políticos les encanta hablar de conciliación, pero con estos recortes es imposible. ¿Dónde dejas a tu hijo si no hay escuelas infantiles públicas?", critica Gerbonesco.
El alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, ya anunció que los recortes de la Junta supondrán "un incremento del coste para las familias de entre el 5% y el 33%, por lo que sólo podrán acceder a estas guarderías públicas quienes puedan pagarlas", denuncian la federación de padres de Valladolid en un comunicado. "Si no hay suficiente dinero, que se detraiga de los conciertos que mantienen con centros privados", concluyen.
Algo similar ocurre en el País Valencià, donde "prácticamente toda la red de centros de Infantil es privada", asegura la Confederación Gonzalo Anaya, que agrupa a más de mil asociaciones de padres y madres de alumnos. Además, denuncian que la Generalitat ha reducido un 18% las cuantías de los cheques infantiles para el primer ciclo de Infantil (0-3 años).
Los padres lamentan que, mientras "la bajada de ayudas sitúa a las familias aún más lejos de la conciliación y de la igualdad de oportunidades educativas", el coste de los centros privados que puede llegar a suponer hasta 460 euros al mes no se ha revisado este curso. "Mientras no se cree una red pública, Educación debería revisar a la baja el coste máximo del puesto escolar", opinan.
Las mismas dificultades surgen en Murcia donde, como en gran parte de las comunidades, la falta de plazas públicas es el principal problema. "La mayoría de las escuelas infantiles son concertadas", afirma la presidenta de la Fapa Juan González, Francisca López. "Para ayudar a las familias, la comunidad había prometido el cheque-bebé, pero el año pasado no llegaron a pagarlo y ahora ni siquiera lo han incluido en los presupuestos", añadió.
En Navarra, una de las autonomías donde profesores y alumnos se han unido a las movilizaciones contra los recortes en Primaria y Secundaria, los ayuntamientos que gestionan los centros infantiles también han tenido que asumir el recorte de las partidas del Gobierno foral. La Consejería de Educación ha congelado parte del presupuesto destinado para tal fin y los consistorios tendrán que esperar hasta 2012 para que llegue el último millón de los 8,6 presupuestados para 2011. Fuentes de la Consejería, sin embargo, negaron este extremo.
Sólo asistencial
"Están reduciendo sueldos, jornadas laborales y también las partidas para material", asegura Eider, educadora de un centro infantil de Pamplona. Expe Iriarte, del sindicato LAB, añade también que el Gobierno foral está reduciendo el horario de atención a las familias y la formación de los profesores. "El camino que llevan es asegurar el tema asistencial, pero nada más", denuncia. Por su parte, José Carlos de la Dehesa, director gerente de Escuelas Infantiles Municipales de Pamplona, reconoce que "ha habido recortes en gastos instrumentales como el dedicado a formación del profesorado". "Pero no ha habido ninguna modificación en las prestaciones", asegura.
Por último, en Catalunya, las denuncias se dirigen a microrrecortes difíciles de detectar. "No es fácil hacer un seguimiento del presupuesto desde la Generalitat a los ayuntamientos y de ahí a los centros infantiles", explica Laura Colls, de la Federación de Padres y Madres de Alumnos de Catalunya. "Hasta ahora, lo único que hemos notado son pequeñas cosas como que antes, si el niño estaba enfermo y no iba un día al centro, te devolvían parte del dinero del comedor. Este curso ya no será así", ejemplificó.
Una jueza rechaza la reducción de jornada de una madre porque "hay guarderías abiertas todo el día"
UGT critica la decisión de la magistrada, que también argumentó que hay "jóvenes adolescentes que, por un bajo coste, se prestan a realizar funciones de canguro"
La jueza del Juzgado de lo Social número 4 de Almería ha desestimado la demanda de una mujer que solicitaba una reducción de jornada en su empresa al entender que no la necesitaba, entre otras cosas, porque "hay guarderías que están todo el día abiertas".
Además, "pueden existir familiares o jóvenes adolescentes que, por un bajo coste, se presten a realizar funciones de canguro", añade la magistrada en su fallo, informa Efe. Asimismo, incide en que la demandante "no ha acreditado que sea viuda o que no haya un padre que se pueda hacer cargo de la niña".
La demandante, que tiene una hija de 5 años, lleva cuatro años y medio trabajando como dependienta en una empresa. Cuando pidió una reducción de jornada y una concreción horaria para ocuparse de su niña, la compañía le concedió lo primero pero no lo segundo.
En concreto, aceptaron una disminución de 20 a 18 horas semanales pero no que su horario fuera de 10:00h. a 14:00h. de lunes a jueves, y de 12:00h. a 14:00h., los viernes. Según su argumentación, la "política de la compañía exige que todas las empleadas deben rotar sus turnos" para cumplir con funciones incompatibles con el horario matinal, como asistir a reuniones o preparar las rebajas.
La trabajadora rechazó la opción, propuesta por sus jefes, de rotar turnos y librar martes y domingos, así como la de ser trasladada a un establecimiento más cercano a su domicilio.
Por su parte, la jueza entiende que la demandante "no acredita ningún motivo de peso que le impida realmente trabajar por la tarde, ya que el hecho de tener una hija no es motivo impeditivo, al existir soluciones alternativas y formas de organizarse compatibles con el horario propuesto". Conociendo la concreción de horario de su empresa, "bien se puede organizar para planificar el cuidado de su hija", opina la magistrada.
Para el sindicato UGT, representante de la trabajadora que interpuso la demanda contra su empresa, la petición de la mujer es "razonable" y tildó la decisión de la jueza de "sorprendente". "Lo que más nos ha sorprendido muy negativamente es su argumentación", declaró el secretario general de UGT-Almería, José Ginel.
Para Ginel, la recomendación de las adolescentes-canguro propuesta por la jueza como una de las opciones de la mujer para conciliar su vida familiar y laboral es "una expresión desacertada y fuera de lo normal que hace pensar en la economía sumergida".
La jueza del Juzgado de lo Social número 4 de Almería ha desestimado la demanda de una mujer que solicitaba una reducción de jornada en su empresa al entender que no la necesitaba, entre otras cosas, porque "hay guarderías que están todo el día abiertas".
Además, "pueden existir familiares o jóvenes adolescentes que, por un bajo coste, se presten a realizar funciones de canguro", añade la magistrada en su fallo, informa Efe. Asimismo, incide en que la demandante "no ha acreditado que sea viuda o que no haya un padre que se pueda hacer cargo de la niña".
La demandante, que tiene una hija de 5 años, lleva cuatro años y medio trabajando como dependienta en una empresa. Cuando pidió una reducción de jornada y una concreción horaria para ocuparse de su niña, la compañía le concedió lo primero pero no lo segundo.
En concreto, aceptaron una disminución de 20 a 18 horas semanales pero no que su horario fuera de 10:00h. a 14:00h. de lunes a jueves, y de 12:00h. a 14:00h., los viernes. Según su argumentación, la "política de la compañía exige que todas las empleadas deben rotar sus turnos" para cumplir con funciones incompatibles con el horario matinal, como asistir a reuniones o preparar las rebajas.
La trabajadora rechazó la opción, propuesta por sus jefes, de rotar turnos y librar martes y domingos, así como la de ser trasladada a un establecimiento más cercano a su domicilio.
Por su parte, la jueza entiende que la demandante "no acredita ningún motivo de peso que le impida realmente trabajar por la tarde, ya que el hecho de tener una hija no es motivo impeditivo, al existir soluciones alternativas y formas de organizarse compatibles con el horario propuesto". Conociendo la concreción de horario de su empresa, "bien se puede organizar para planificar el cuidado de su hija", opina la magistrada.
Para el sindicato UGT, representante de la trabajadora que interpuso la demanda contra su empresa, la petición de la mujer es "razonable" y tildó la decisión de la jueza de "sorprendente". "Lo que más nos ha sorprendido muy negativamente es su argumentación", declaró el secretario general de UGT-Almería, José Ginel.
Para Ginel, la recomendación de las adolescentes-canguro propuesta por la jueza como una de las opciones de la mujer para conciliar su vida familiar y laboral es "una expresión desacertada y fuera de lo normal que hace pensar en la economía sumergida".
13 de abril de 2012
Cuando la tecnología impide separar la vida personal de la laboral
Cuatro de cada diez empresas esperan de sus trabajadores disponibilidad absoluta. El 56% de profesionales en el mundo afirma que trabaja durante su tiempo de descanso y en España, el 64% de trabajadores alarga su jornada más allá de su horario.
¿Llevarse el trabajo a casa o trasladar los asuntos personales a la oficina? Según un estudio internacional de Randstad, un 39% de profesionales afirma que su empresa espera de él disponibilidad absoluta. Esta cifra varía considerablemente de un país a otro: desde el 64% de chinos o el 61% de indios de los que se espera disponibilidad las 24 horas hasta el 22% de daneses o el 23% de suecos.
Es evidente que estos el ámbito personal y laboral son cada vez más difusos, debido, especialmente, a la introducción de nuevas tecnologías que permiten una conectividad total en cualquier lugar. Esto provoca que en muchos casos los trabajadores decidan continuar con sus tareas laborales fuera de su horario. En concreto, según el análisis realizado por Randstad, un 56% de empleados reconoce que trabaja en su tiempo personal, una cifra considerablemente más alta de la que esperan sus empresas de ellos.
Las razones son diversas, pero no responden únicamente a la actual situación económica: es una actitud común a todos los países, incluso aquellos con un mayor crecimiento económico o con menores problemas de desempleo. En el caso español, un 64% de españoles reconoce que realiza tareas profesionales en su tiempo de ocio, ocho puntos por encima de la media.
Esta 'intromisión' del trabajo en la esfera personal está relacionada con el aumento de la conectividad. El uso de tecnología que ofrece la posibilidad de estar accesible y conectado las 24 horas del día no hace más que difuminar la línea que separa el ámbito laboral del privado. Un 65% de profesionales afirma que recibe correos electrónicos o llamadas fuera de su horario de trabajo, algo que llega hasta el 91% de los chinos o el 88% de los húngaros. En España esta cifra es ligeramente superior a la media: un 68%.
En el lado contrario, es decir, si los trabajadores realizan tareas personales durante sus horas de trabajo,un 42% de trabajadores reconoce que realiza asuntos familiares en sus horas de trabajo, cifra que llega a los 68% de Hong Kong y el 60% de China, pero que se queda en un 31% de Holanda y Grecia. España se sitúa exactamente en la media, con un 42%.
27 de marzo de 2012
Felicidad y trabajo ¿difícil conciliación?
Actualmente, la mayor parte de nuestra existencia la pasamos en el puesto de trabajo. Disfrutar con lo que hacemos es, por tanto, esencial para estar bien con uno mismo y realizar adecuadamente las tareas laborales.
De nuevo es lunes, otra semana más, vuelta al trabajo. ¿Suplicio o una tarea bien llevada? ¿Se puede ser feliz en el trabajo? Lo que realmente marca la diferencia no es la profesión a la que te dedicas sino el enfoque con el que vives esa dedicación. Ésta es la tesis que Ricardo Gómez defiende en su libro Trabajo y felicidad (Editorial Conecta). El autor intenta “señalar un camino para encontrar la felicidad en el trabajo, camino que pasa por tomar conciencia y responsabilizarnos de nuestras vidas para vivirlas libremente y contribuir así a la liberación de quienes nos rodean”.
La mayor parte de nuestra existencia la pasamos en nuestro lugar de trabajo –un estudio de Randstad afirma que ocho de cada diez españoles pasa más horas en su puesto de trabajo debido a la crisis-. De este modo, es esencial disfrutar con aquello que hacemos y sacar el lado positivo de todas nuestras tareas. Más que nada, porque tener una actitud positiva hacia todos los aspectos de la vida en general, y hacia el trabajo, en particular, hará que seamos más felices.
“Viviendo la faceta profesional deseando que llegue el fin de semana, las vacaciones o la jubilación, hará que sólo te fijes en lo negativo y dificultará el disfrute del trabajo”, destaca Gómez.
¿Cómo lograrlo?
Actitud mental. No sólo es el trabajo que uno realiza, aunque sí es cierto que algunas tareas son más motivadoras que otras; lo que hace que seamos felices y disfrutemos es la actitud con la que nos enfrentamos a nuestro día a día.
El autor muestra tres niveles que se deben trabajar para lograr la felicidad:
1.Plano mental: Aprender ver con perspectiva, observar qué nos gusta de nuestro empleo y volver a descubrir aquellos elementos que un día nos hicieron sentir afortunados.
2.Plano emocional: Expresar las emociones y poner en práctica el agradecimiento.
3.Plano físico: Cuidar la alimentación, los hábitos y llevar una vida sana. Esto hará que tengamos más energía.
A partir de este punto, Gómez ofrece una serie de herramientas para enfocar la vida y el trabajo hacia el camino de la felicidad:
1.Sentar las bases: “La persona que da lo mejor de sí misma y siente que está contribuyendo a una causa más elevada obtiene una satisfacción más profunda, estable y poderosa que cualquier otra fuente de motivación”, afirma el autor del libro.
2.Las alas de la mente: No existe el trabajo perfecto. Es algo que todos sabemos. Entonces, no hace falta amargarse intentando buscar la perfección. Es necesario controlar esta creencia para evitar la infelicidad y las sensaciones negativas.
3.La emoción: Haga que la emoción sea su aliada. Escúchela.
4.Cuidarnos: Será más feliz si está a gusto consigo mismo. Cuide su alimentación, sus hábitos y las relaciones con los demás.
5.Cambiar el mundo: Empezar el cambio por uno mismo es el primer paso para modificar el resto.
De nuevo es lunes, otra semana más, vuelta al trabajo. ¿Suplicio o una tarea bien llevada? ¿Se puede ser feliz en el trabajo? Lo que realmente marca la diferencia no es la profesión a la que te dedicas sino el enfoque con el que vives esa dedicación. Ésta es la tesis que Ricardo Gómez defiende en su libro Trabajo y felicidad (Editorial Conecta). El autor intenta “señalar un camino para encontrar la felicidad en el trabajo, camino que pasa por tomar conciencia y responsabilizarnos de nuestras vidas para vivirlas libremente y contribuir así a la liberación de quienes nos rodean”.
La mayor parte de nuestra existencia la pasamos en nuestro lugar de trabajo –un estudio de Randstad afirma que ocho de cada diez españoles pasa más horas en su puesto de trabajo debido a la crisis-. De este modo, es esencial disfrutar con aquello que hacemos y sacar el lado positivo de todas nuestras tareas. Más que nada, porque tener una actitud positiva hacia todos los aspectos de la vida en general, y hacia el trabajo, en particular, hará que seamos más felices.
“Viviendo la faceta profesional deseando que llegue el fin de semana, las vacaciones o la jubilación, hará que sólo te fijes en lo negativo y dificultará el disfrute del trabajo”, destaca Gómez.
¿Cómo lograrlo?
Actitud mental. No sólo es el trabajo que uno realiza, aunque sí es cierto que algunas tareas son más motivadoras que otras; lo que hace que seamos felices y disfrutemos es la actitud con la que nos enfrentamos a nuestro día a día.
El autor muestra tres niveles que se deben trabajar para lograr la felicidad:
1.Plano mental: Aprender ver con perspectiva, observar qué nos gusta de nuestro empleo y volver a descubrir aquellos elementos que un día nos hicieron sentir afortunados.
2.Plano emocional: Expresar las emociones y poner en práctica el agradecimiento.
3.Plano físico: Cuidar la alimentación, los hábitos y llevar una vida sana. Esto hará que tengamos más energía.
A partir de este punto, Gómez ofrece una serie de herramientas para enfocar la vida y el trabajo hacia el camino de la felicidad:
1.Sentar las bases: “La persona que da lo mejor de sí misma y siente que está contribuyendo a una causa más elevada obtiene una satisfacción más profunda, estable y poderosa que cualquier otra fuente de motivación”, afirma el autor del libro.
2.Las alas de la mente: No existe el trabajo perfecto. Es algo que todos sabemos. Entonces, no hace falta amargarse intentando buscar la perfección. Es necesario controlar esta creencia para evitar la infelicidad y las sensaciones negativas.
3.La emoción: Haga que la emoción sea su aliada. Escúchela.
4.Cuidarnos: Será más feliz si está a gusto consigo mismo. Cuide su alimentación, sus hábitos y las relaciones con los demás.
5.Cambiar el mundo: Empezar el cambio por uno mismo es el primer paso para modificar el resto.
14 de noviembre de 2011
Bajas de maternidad que no se cubren
A pesar de que la sustitución de las trabajadoras que se dan de baja por maternidad tiene coste cero para las empresas, los sindicatos y el Instituto de la Mujer denuncian que en los últimos años estos puestos no se están cubriendo. «Esto supone un perjuicio enorme para las trabajadoras, ya que las hace directamente responsables de la sobrecarga de trabajo de los compañeros», dice Carmen Martín, técnica de CC OO. Es más, las empresas están ahorrándose dinero con estas licencias, puesto que durante esas 16 semanas, es la Seguridad Social la que paga la nómina de sus empleadas. «Sabemos que está ocurriendo, y creemos que es un error de las empresas; las que se escudan en la crisis para hacer estas prácticas, nunca han creído realmente en la conciliación», dice Carmen Rosa, del IAM.
La crisis da al traste con las políticas de conciliación en las empresas
Los problemas para acogerse a la reducción de jornada, al permiso de paternidad, y los despidos por embarazo copan las consultas a los sindicatos
Laura acaba de reincorporarse a su puesto de trabajo tras disfrutar de una baja maternal. Ha hecho cuentas junto a su pareja y han decidido pedir una reducción de jornada laboral para ella en su trabajo para poder cuidar a su bebé por las tardes. Hace unos años, no habrían tenido ningún problema porque, de hecho, otras compañeras -casi siempre lo solicitan las mujeres, aunque es un derecho que también tienen los hombres- ya han disfrutado de este derecho. Pero ahora la situación es distinta. Laura acude a su jefe y empiezan las pegas. Le insinúa que, tal y como está el panorama, no va a ser fácil concederle el horario que pide. Luego le ruega que piense en la empresa y en la sobrecarga de trabajo que supondrá para los compañeros. La opción de realizar la jornada continua tampoco se adapta a la realidad del negocio. Al final, Laura tiene dos opciones: o desistir de disfrutar de la adecuación del horario o empezar una guerra con la empresa a la que, tal y como está el panorama laboral, no quiere arriesgarse por miedo a un despido.
Si en época de bonanza las políticas de conciliación en las empresas ya se encontraban con dificultades, en plena crisis, se topan directamente con un muro. La Ley de Igualdad estatal y su adaptación autonómica corren el peligro de quedarse en papel mojado. Los inconvenientes para pedir la adecuación de la jornada laboral, las reticencias al permiso de paternidad y los despidos relacionados con la maternidad copan las consultas registradas por los servicios jurídicos de los sindicatos.
Según los datos de las Secretarías de la Mujer de CC OO y UGT, en lo que llevamos de año, medio millar de asalariados han solicitado asesoramiento laboral. De estas consultas, cerca de la mitad estaban relacionadas con la adecuación de jornada por cuidado de un hijo o una persona dependiente, un asunto que se ha convertido en el principal caballo de batalla entre empresas y empleadas.
Concreción horaria
La ley obliga a la empresa a que otorgue la reducción de jornada, pero la concreción horaria se deja en virtud «de que no afecte al buen funcionamiento y organización de la compañía», explica Cristina Alamán, secretaria de Mujer y Juventud de UGT. Una ambigüedad que utilizan, continúa, para «poner todo tipo de impedimentos». Los datos de consultas de los sindicatos, sin embargo, no son completos, porque pocas mujeres se atreven a plantar cara a sus jefes por miedo al perder su puesto.
Además, alrededor del 20% de las consultas, es decir un centenar de casos, se referían a despidos, de los que la gran mayoría estaban relacionados con la maternidad. «Calculamos que el 99% de los casos de despido que nos llegan son nulos porque la empresa prescinde de las mujeres durante el embarazo o al regresar del permiso de maternidad», dice Carmen Martín. Sin embargo, rara vez denuncian esta situación. «Al ser declarado nulo, el empresario tendría la obligación de reincorporar a la empleada, pero ellas no quieren volver a un puesto en el que saben que les van a hacer la vida imposible», dice.
Desde UGT, señalan que el 57% de los despidos por embarazo se producen tras la baja maternal, el 39% durante los meses de gestación. A esto se suma otro 4% de mujeres que perdieron su trabajo tras sufrir acoso sexual. «En este punto, somos conscientes de que existen muchos más episodios de los que nos llegan, pero volvemos a encontrarnos con el temor de las empleadas a denunciar», añade Alamán.
El otro pilar de la conciliación que se tambalea es el de los permisos de paternidad. En el primer semestre del año, lo solicitaron 5.973 varones, un 1,21% menos que en el año anterior, y suponen casi dos mil menos que los de maternidad. Es decir, que dos mil padres no han disfrutado de este derecho. Y todo por lo mismo: está mal visto por los jefes.
«La conciliación se considera un lujo prescindible en época de crisis, y las empresas son muy reacias a atender las peticiones de sus trabajadores en este sentido», señala Alamán. Lo mismo opina Carmen Martín. «La crisis está destapando que, pese a todos los esfuerzos y las leyes creadas para fomentar la conciliación, la mentalidad empresarial ha cambiado muy poco», señala.
Más corresponsabilidad
Para Purificación Pineda, concejala del Área de la Mujer del Ayuntamiento de Málaga, mientras que los empresarios continúen creyendo que estas medidas bajan la productividad, será imposible avanzar. Por eso, programas como Conciliam, que realizan los ayuntamientos adscritos junto al Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), son más necesarios que nunca. «Debemos seguir formando a la sociedad sobre corresponsabilidad; los hijos no son solo de las mujeres, son un bien de todos», asegura Carmen Rosa, directora del IAM en Málaga, que recuerda que las empresas de más de 250 trabajadores tienen el deber de aplicar estas medidas, aunque solo el 10% -unas 80 en la provincia- lo aplica. «No pueden darse pasos atrás ni justificarlo por la crisis», sentencia.
LAS CIFRAS
5.973
hombres disfrutaron del permiso de paternidad entre enero y septiembre de este año, un 1,21% menos que el año anterior.
50
por ciento de las consultas a la secretaría de la mujer de UGT fueron por complicaciones para solicitar la adecuación de la jornada
4 de noviembre de 2011
¿No debera ser al reves?
Escolares vascos denuncian en un video realizado por la Federación de Familias Numerosas de Euskadi (Hirukide) lo "absurdo" de muchos horarios laborales al ser incompatibles con la vida laboral y familiar
![]() |
| http://youtu.be/2yGJhGtarPg |
A vueltas con la CONCILIACIÓN. Y yo creía que esto ya estaba casi superado. Pues no, aún falta mucho camino por recorrer. La crisis está haciendo algunos estragos. Las empresas eliminan gente con ERE´s o sin ERE´s, pero el volumen de trabajo no solo no disminuye sino que se incrementa y esto trae como consecuencia que los que se quedan en las empresas deben trabajar por ellos y por los que se han ido. Jornadas muy largas con mucho estrés y sin recompensas porque los salarios también están congelados. ¿Quién se resiente? Sin duda la FAMILIA que es la gran víctima de una sociedad que corre a un ritmo vertiginoso dejándose en el camino los valores más elementales que son los que dieron vitalidad a nuestras organizaciones. Empresas que no tienen en cuenta esto, están llamadas al fracaso por eso hablar de RSC es una hipocresía en un mundo donde lo único que parece tener en cuenta es el beneficio, el resultado, el corto plazo. Esta semana han publicado resultados algunas de las empresas del Ibex-35 y ¿Qué ha pasado? Beneficios y más beneficios. Y los cinco millones de parados (¡qué gran tragedia!) deberán esperar a que aún la cuenta de resultados se más boyante, aun no lo es suficiente.
Me decía una persona el otro día que para conciliar era necesario que la gente tuviera los objetivos muy claros. Sin duda así debe ser, pero lo que es más importante es que pueda controlar su vida y desgraciadamente no puede hacerlo. Se la controla todo el mundo sin que la persona pueda coger las riendas de su destino. El problema más grave que tiene la sociedad española es el bajísimo nivel de natalidad, que nos llevara, sin piedad, a una sociedad sin cotizantes, a una sociedad que no podrá mantenerse a ella misma. Y las empresas no solo no ayudan sino que ponen barreras muy difíciles de saltar. Me pregunto ¿Qué significa RSC para algunas compañías que dicen cumplirlo escrupulosamente? Una sociedad sin familia es una sociedad raquítica. ¿Hay soluciones? Si, aunque es necesario cambiar la escala de valores de un mundo excesivamente materializado, consumista y cortoplacista… Nos toca vivir en una época en la que los papeles están cambiando. Ahora son los niños, los pocos niños que hay por familia, los que tienen que ir a buscar a su madre y a su padre al trabajo, y si no mira el VÍDEO…Cada día, al salir del colegio, Pablo, Miren, Alex y Hugo van a buscar a sus padres al trabajo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)














