Este blog esta enfocado a hombres y mujeres,para y por la igualdad tanto en el ambito laboral como en la vida personal de cada uno.Mi interes es acercarme a vosotr@s con cada uno de estos articulos.En la medida que me sea posible, publicare,cada noticia que sea por y para la igualdad.Sin vosotr@s me seria imposible cumplir este proposito.Espero vuestra colaboración y que me aporteis de forma desinteresada todas vuestras ideas y comentarios. Con tu participación alcanzaremos la igualdad real.
Volver a Inicio
- Página principal
- Sección Sindical Intercentros Secretaria de la Mujer
- Confia INFO
- Baix Llobregat
- Enlaces
- Noticias Internas
- Otros Sectores
- DONA
- Colaborador@s
- ERE 2012
- Plan de Igualdad (2011-2012)
- Convenio Colectivo VIII
- Reforma laboral
- Calendario Laboral Barcelona 2013
- Medidas de Conciliación
- Mujer Consulta
- Revista Trabajadora
- Estatuto de los Trabajadores
- Revista Dona
- Medidas de Conciliación de la Vida Familiar y laboral de la nueva Ley de Igualdad
- Nuevo Permiso de Paternidad
Mostrando entradas con la etiqueta MINIJOBS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MINIJOBS. Mostrar todas las entradas
30 de agosto de 2012
El miniempleo, apenas un parche contra el paro
El contrato de 400 euros al mes esconde precariedad y es muy criticado
Ni impulsan el empleo juvenil, ni fomentan el acceso laboral de la mujer. Los minijobs encierran sólo precariedad. Por ello, en su país, Alemania, cada vez son más los detractores que advierten de los riesgos que entrañan para el mercado laboral. Pero ¿qué son? Se trata de un tipo de contrato que tiene su origen en la década de los noventa, cuando entraba con fuerza en el reglamento laboral la jornada reducida: cualquier empleado que no superara las 15 horas semanales o los dos meses (50 días) anuales y que ganara menos de 630 marcos.
En abril de 1999, con la introducción de la moneda única, se aumentó el límite salarial a 325 euros. Finalmente, en 2003, el Gobierno de Gerhard Schröder (socialdemócratas) y Joschka Fischer (verdes) parió los minijobs. El objetivo fundamental era reducir la elevada tasa de desempleo y poner orden en el mercado negro, ambos factores herederos aún de la crisis económica tras la reunificación.
En este modelo laboral, el salario máximo es de 400 euros al mes. No hay límite de horas diarias o semanales y, dado que Alemania carece de salario mínimo interprofesional, lo que se percibe depende del sector y el empleador. Lo habitual es que la hora se pague a entre 5 y 7 euros. Está permitido tener más de un minijob y no existe norma de expiración. En la práctica, se puede estar toda la vida.
El trabajador no paga impuestos ni seguridad social, con lo que su salario neto termina siendo el mismo que bruto. Mientras, el empresario abona a modo de cantidad global el 30% del sueldo: un 15% como seguro de pensiones, el 13% para el de enfermedad y el 2%, impuestos. El empleado tiene cubiertas así las vacaciones y las bajas por enfermedad. Hay una modalidad alternativa, el midijob, al que uno pasa automáticamente cuando percibe entre 401 y 800 euros al mes. En este caso, el trabajador no está exento de cotizar a la seguridad social ni de pagar impuestos.
Alemania se convierte en república de minijobs o Malestar en el país de los minijobbers son algunos de los titulares de la prensa en los últimos meses. Según reveló en abril la Agencia Federal de Empleo, en 2010, hubo 7,3 millones de trabajadores con este contrato, casi uno de cada cuatro ciudadanos en activo. Los sectores en los que más se percibe el incremento son pequeños y grandes comercios, restaurantes, hoteles, atención sanitaria. Proliferan las webs que los ofrecen: Fünfi, Fiverdeal...
"Los miniempleos han resultado erróneos", resume Annelie Buntenbach, miembro de la Junta directiva de la Confederación de Sindicatos Alemanes (DGB). "Rara vez se consigue pasar a un puesto de media o jornada completa, mejor pagado", apunta el investigador del Instituto de Ciencias Económicas y Sociales (WSI) Alexander Herzog-Stein, quien advierte de que estos contratos sirven a los empresarios para contratar de manera más sencilla y barata en momentos de mayor demanda en lugar de integrar personal definitivamente en su plantilla. Precariedad garantizada.
Para colmo, según la Confederación de Patronales alemanas (BDA), hasta 700.000 de esos empleados reciben la mínima ayuda por desempleo (Hartz IV). Albrecht von der Hagen, director de la organización Empresarios Familiares declara: "Un trabajador puede llegar a cobrar con el Hartz IV y un minijob mucho más que con un trabajo a jornada completa en el que gane 1.300 euros brutos." Un informe presentado por una comisión de expertos del Ministerio de Familia subraya: "El incremento de los minijobs es poco progresista, sólo ha reducido la cuota de mujeres directivas" y las ha desviado a "puestos tradicionales de mujeres".
Expertos, sindicatos y oposición exigen desde hace tiempo que se revise la normativa. Muchas han sido las iniciativas. Una de ellas la planteó la Izquierda, capitaneada por Gregor Gysi y Oskar Lafontaine, en 2007, para que se implantara un salario mínimo de 8 euros por hora. La única respuesta del Gobierno de Merkel ha sido anunciar hace unas semanas que subirá el límite (que no el sueldo) a 450 euros.
Los 'minijobs', una fórmula más para precarizar el empleo
Expertos alertan sobre las consecuencias de adoptar un contrato de 400 euros similar al alemán, defendido esta semana por la patronal CEOE
Mano de obra precaria y muy barata. Es la esencia de los llamados minijobs o miniempleos, un concepto importado (una vez más) de Alemania y que la patronal CEOE ha sacado a relucir esta semana. Se trata de empleos de pocas horas de trabajo a cambio de remuneraciones que rondan los 400 euros al mes. Un mal menor, según la patronal, para reducir la elevada tasa de paro. Sin embargo, sindicatos y expertos ven en ellos "la trampa de la precariedad" y dudan de su eficacia para dinamizar el mercado de trabajo.
Aunque la idea fue lanzada hace unos días por el presidente de la CEOE, Juan Rosell, el concepto ya aparecía en la carta que el Banco Central Europeo envió en agosto al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cuyo contenido exacto se desconoce. Rosell asegura que la patronal cuenta con encuestas entre parados que muestran su aceptación. "Ellos apuestan por eso", afirmó.
No obstante, el propio comisario de Empleo de la Unión Europea, László Andor, advirtió el pasado miércoles de que los miniempleos no son "la única solución" para afrontar el paro, especialmente el juvenil, y que, en todo caso, deberían enmarcarse en una estrategia más amplia. Andor hizo estas declaraciones el día en que presentó un informe que alertaba sobre la alta tasa de trabajadores pobres en España, debido precisamente al aumento de la temporalidad, del empleo a tiempo parcial ya las bajas remuneraciones.
Mano de obra precaria y muy barata. Es la esencia de los llamados minijobs o miniempleos, un concepto importado (una vez más) de Alemania y que la patronal CEOE ha sacado a relucir esta semana. Se trata de empleos de pocas horas de trabajo a cambio de remuneraciones que rondan los 400 euros al mes. Un mal menor, según la patronal, para reducir la elevada tasa de paro. Sin embargo, sindicatos y expertos ven en ellos "la trampa de la precariedad" y dudan de su eficacia para dinamizar el mercado de trabajo.
Aunque la idea fue lanzada hace unos días por el presidente de la CEOE, Juan Rosell, el concepto ya aparecía en la carta que el Banco Central Europeo envió en agosto al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cuyo contenido exacto se desconoce. Rosell asegura que la patronal cuenta con encuestas entre parados que muestran su aceptación. "Ellos apuestan por eso", afirmó.
No obstante, el propio comisario de Empleo de la Unión Europea, László Andor, advirtió el pasado miércoles de que los miniempleos no son "la única solución" para afrontar el paro, especialmente el juvenil, y que, en todo caso, deberían enmarcarse en una estrategia más amplia. Andor hizo estas declaraciones el día en que presentó un informe que alertaba sobre la alta tasa de trabajadores pobres en España, debido precisamente al aumento de la temporalidad, del empleo a tiempo parcial ya las bajas remuneraciones.
01. Trabajo por horas: Ya existe
"Ya se pueden hacer contratos parciales, temporales, por días o por horas para adaptarse a cualquier proceso productivo. Ya hay gente trabajando tres o cuatro horas. Los minijobs no aportarían nada desde ese punto de vista a los empresarios", afirma Santos Ruesga, Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Madrid. El trabajo a tiempo parcial, tal y como está regulado actualmente, ya permite una "flexibilidad absoluta", advierte Joaquín Pérez Rey, profesor de Derecho del Trabajo de la Universidad de Castilla-La Mancha.
Los salarios de los contratos parciales son proporcionales a la parte de la jornada que se trabaje. Es decir, si el salario fijado para una jornada completa es de mil euros, las personas contratadas para hacer la mitad de esas horas cobrarán 500 euros. Cuentan, además, con las llamadas horas complementarias, que el empresario puede añadir a la jornada laboral ordinaria en caso de necesidad y siempre que preavise al trabajador.
02. No crea empleo: Efecto sustitución
Que la legislación laboral no crea empleo per se es algo que se ha constatado con la última reforma aprobada hace casi año y medio. Santos Ruesga alerta sobre el "efecto desplazamiento" que podrían tener los miniempleos. Los contratos temporales o parciales actuales, con salarios de 600 u 800 euros, se sustituirían por minijobs de 400 euros. "A corto plazo, en ningún caso crearía puestos de trabajo netos. Unos trabajadores serían sustituidos por otros en la cola del paro", señala.
Joaquín Pérez Rey insiste en que, con la mera modificación de un contrato, "es imposible crear empleo. Un empresario contrata cuando lo necesita" y plantillas consolidadas podrían desaparecer para ser sustituidas por trabajadores precarios.
03. Menos derechos: Crece la precariedad
La implantación de los minijobs supondría un aumento de la precariedad laboral: salarios más bajos, peores cotizaciones, peores prestaciones y difícil acceso a las pensiones de jubilación. "Lo que se quiere es reducir el pago a la Seguridad Social, porque mucha gente, sobre todo en el sector de la hostelería, ve cómo sus contratos a tiempo parcial suponen horarios de jornada completa en los que la mitad se paga en negro", dice Albert Recio, profesor de Economía Aplicada de la Universitat Autònoma de Barcelona.
Para Ruesga, implicaría además el aumento del pluriempleo, ya que muchas personas se verían obligadas a tener varios trabajos para subsistir, lo que aumentaría la demanda de trabajo. Recuerda también que, en el caso alemán, estos salarios bajos son completados con subsidios del Estado. "Lo que se pretende es asignar a los trabajadores una protección social inferior. Esto crearía una volatilidad brutal, de forma que, en tiempos difíciles, estos empleos se destruirían con increíble facilidad", explica Joaquín Pérez Rey.
04. Objetivo, la mujer: Discriminación indirecta
El tiempo parcial se ha convertido en una especie de gueto laboral para las mujeres. De los 2,3 millones de personas que trabajan a tiempo parcial, 1,8 millones son mujeres. De ellas, casi un millón dice trabajar con este tipo de jornada por no haber encontrado otra cosa y casi 300.000 por tener que compatibilizarla con el cuidado de niños o dependientes (frente a sólo 10.000 hombres). El secretario de Acción Sindical de UGT, Toni Ferrer, recuerda que en el caso de los minijobs alemanes, el 80% corresponde a mujeres.
Pérez Rey no tiene duda de que las destinatarias principales serían las mujeres, lo que ahondaría en su "discriminación laboral indirecta". "La degradación del tiempo parcial implicaría la degradación del empleo de las mujeres", explica. Supondría para ellas peores prestaciones y que generasen peores carreras de cotización de cara a la jubilación.
05. Segregación: Un mercado dual
"Estos contratos generan una especie de estado de excepción laboral. Supone entrar en un terreno en el que parte de los derechos resultarían de muy difícil aplicación", subraya el profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha. Es decir, aumentaría la dualidad del mercado de trabajo, la brecha entre unos trabajadores y otros. "Implicaría que el 20% de la población trabajadora estuviera a enorme distancia del resto", asegura Santos Ruesga, que alerta también de que, lejos de ser un contrato de transición a un empleo estable, buena parte de los minijobs acaban enquistándose y cerca de un 80% de los trabajadores con estos contratos no logran salir del círculo del empleo precario.
06. Ruina de la pyme: Deprime el mercado
Para Juan Torres, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla, la CEOE no sólo está lanzando propuestas que perjudicarían al trabajador. La práctica totalidad del tejido empresarial español, constituido por las pymes, también se vería dañado. En opinión de Torres, las grandes empresas, las multinacionales españolas que tienen ya buena parte de su negocio fuera, dirigen hoy la patronal. Por eso, no les importa tanto que caiga el poder adquisitivo en España y con ello el consumo de los hogares, ya muy afectado. Para ellas, es más importante minimizar aquí los gastos y seguir echando el resto en los países con mayor potencial de crecimiento. Pero, para las pymes, esa situación de empobrecimiento de su principal mercado es nefasta.
"Las declaraciones del presidente de la patronal son una aberración económica y rompen con la idea que se tenía de los empresarios", con su teórica "misión de crear riqueza", comenta Torres. "El empresario se ha convertido en un creador de pobreza y eso es la ruina de la pyme",añade. Esa situación, en la que los empresarios de las grandes corporaciones se convierten en "mataempresas", le lleva a defender que "es el momento de que la sociedad se haga con las empresas que están arruinando a la pyme. La política que hay que hacer es la que convenga a las empresas que más empleo aportan en España".
En su opinión, "al margen de la falta de equidad, empobrecimiento y vuelta al siglo XIX, vamos a una depresión continuada por la falta de demanda". Torres alerta contra "esa locomotora en que se han convertido los dirigentes empresariales, que viaja hacia atrás en el tiempo. Hay que desengancharse de ella. Desengancharse de la gran patronal".
800.000 jubilados alemanes tienen un 'minijob' para aumentar sus ingresos
Las pensión media en Alemania ha descendido de 1.035 euros en 2000 a 953 euros en 2011.
Un total de 761.000 jubilados alemanes, 120.000 de ellos mayores de 75 años, trabajan en un minijob por necesidad o para mantenerse activos, con un incremento del 60 % desde el año 2000, según datos recabados en 2011. Ello se desprende de una respuesta del Gobierno federal a una interpelación parlamentaria del partido de La Izquierda que publica este martes el rotativo Süddeutsche Zeitung.
Los minijob se han hecho atractivos para los pensionistas desde su regulación en 2003 ya que permiten tener ingresos suplementarios por un trabajo mínimo de hasta 400 euros al mes que no son gravados fiscalmente ni deben cotizar en las cajas sociales. Sin embargo, el diario subraya que aumenta también la cifra de pensionistas mayores de 65 años que no se conforman con un mini-empleo de hasta 400 euros al mes.
Según datos de la Agencia Federal de Empleo (BA) a finales de 2012 había en Alemania 154.000 personas en edad de jubilación que contaban con un empleo de plena cotización, cifra que se ha duplicado desde 1999. La citada agencia subraya que la mayoría de ellos, unos 80.000 cuenta incluso con un puesto de trabajo de horario completo y destaca que la estadística no incluye a los trabajadores autónomos en edad de jubilación.
Por el contrario, Ulrike Mascher, presidenta del organismo social VdK, asegura que la mayoría de los 120.000 mayores de 75 años que practica un minijob "no son precisamente profesores universitarios que quieren trabajar mas tiempo". "Se trata mas bien de jubilados que reparten periódicos, llenan las estanterías de supermercados y practican otros oficios poco atractivos para mejorar sus pensiones", señala la experta, para quien aumenta el número de personas a quienes no les alcanza su pensión para vivir.
Las cifras del gobierno confirman además que las pensiones se han ido reduciendo de manera continuada y quien en 2000 se convirtió en pensionista tras 35 años de vida laboral sobraba una renta media de 1.035 euros, que se han reducido a 953 en 2011.
Un total de 761.000 jubilados alemanes, 120.000 de ellos mayores de 75 años, trabajan en un minijob por necesidad o para mantenerse activos, con un incremento del 60 % desde el año 2000, según datos recabados en 2011. Ello se desprende de una respuesta del Gobierno federal a una interpelación parlamentaria del partido de La Izquierda que publica este martes el rotativo Süddeutsche Zeitung.
Los minijob se han hecho atractivos para los pensionistas desde su regulación en 2003 ya que permiten tener ingresos suplementarios por un trabajo mínimo de hasta 400 euros al mes que no son gravados fiscalmente ni deben cotizar en las cajas sociales. Sin embargo, el diario subraya que aumenta también la cifra de pensionistas mayores de 65 años que no se conforman con un mini-empleo de hasta 400 euros al mes.
Según datos de la Agencia Federal de Empleo (BA) a finales de 2012 había en Alemania 154.000 personas en edad de jubilación que contaban con un empleo de plena cotización, cifra que se ha duplicado desde 1999. La citada agencia subraya que la mayoría de ellos, unos 80.000 cuenta incluso con un puesto de trabajo de horario completo y destaca que la estadística no incluye a los trabajadores autónomos en edad de jubilación.
"Muchos quieren trabajar porque se sienten en forma", declara en el rotativo Holger Schäfer, experto en mercado laboral del Instituto de la Economía Alemana (IW), quien comenta que una gran parte de esas personas en edad de jubilación cuentan con una elevada cualificación. Este experto añade que "eso indica que las necesidades financieras no son en muchos casos el motivo principal" para seguir trabajando, pese a haber superado los 65 años de edad.Por el contrario, Ulrike Mascher, presidenta del organismo social VdK, asegura que la mayoría de los 120.000 mayores de 75 años que practica un minijob "no son precisamente profesores universitarios que quieren trabajar mas tiempo". "Se trata mas bien de jubilados que reparten periódicos, llenan las estanterías de supermercados y practican otros oficios poco atractivos para mejorar sus pensiones", señala la experta, para quien aumenta el número de personas a quienes no les alcanza su pensión para vivir.
Las cifras del gobierno confirman además que las pensiones se han ido reduciendo de manera continuada y quien en 2000 se convirtió en pensionista tras 35 años de vida laboral sobraba una renta media de 1.035 euros, que se han reducido a 953 en 2011.
"Son jubilados que reparten periódicos, llenan las estanterías de supermercados y practican otros oficios poco atractivos", dicen los expertos
"Muchos quieren trabajar porque se sienten en forma", declara en el rotativo Holger Schäfer, experto en mercado laboral del Instituto de la Economía Alemana (IW), quien comenta que una gran parte de esas personas en edad de jubilación cuentan con una elevada cualificación. Este experto añade que "eso indica que las necesidades financieras no son en muchos casos el motivo principal" para seguir trabajando, pese a haber superado los 65 años de edad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


