12 de abril de 2011

Una autocensura corporal

La primera vez que vi a una chica cubierta de arriba abajo, rostro, manos y pies incluidos, no pude evitar un estremecimiento interno de impacto a muchos niveles. No podía entenderlo. Había visto a otras mujeres con el rostro más o menos cubierto, pero lo que tenía delante, aquella pantalla completamente opaca, negra, tenía poco que ver con el velo semitransparente de las matriarcas marroquís, aquello era mucho más violento, sofisticado y absolutamente deserotizante. Incluso deshumanizante. En Marruecos las mujeres que visten así suelen ser universitarias cultas que han pensado mucho (quizá demasiado) sobre qué significa ser musulmana hoy. Y sobre qué significa ser mujer emancipada hoy. Que la opinión pública, tanto en Francia como en el resto de países occidentales, las quiera retratar como víctimas que no deciden sobre sus propios cuerpos es una gran falacia.

 La presencia de mujeres con niqab o con burka en países donde se supone que rige la igualdad de derechos de los ciudadanos es un golpe al estómago del espejismo de los valores republicanos, que no son ni mucho menos universales. Sarkozy no quiso analizar las actuaciones de los jóvenes que incendiaban coches y ahora tampoco quiere entender lo que se esconde tras los velos negros, lo que le están diciendo esas sombras negras con su vestimenta. Es más fácil legislar sobre el cuerpo femenino que revisar las complejidades de un país que no sabe integrar a dos millones de musulmanes. Además, legislar sobre mujeres, inmigrantes y seguramente de clase baja siempre dará más votos que plantearse un fracaso del ideal de igualdad francés. Lo que me gustará ver es si la nueva ley afecta por igual a las señoras de las banlieues y a las que se pasean por los Champs-Élysées cargadas con bolsos de Dior y Chanel y unos Louboutin bajo el burka. Digo yo que si de lo que se trata es de acabar con la humillación de la mujer, valdrá igual la mujer rica humillada que la mujer pobre humillada, ¿no?
  
Delegada de la igualdad y la mujer
SIEMENS, S.A. Oficina Regional Barcelona
Lluis Muntadas, 5
Cornella de Llobregat (Barcelona)

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